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martes, 27 de noviembre de 2012

El Supremo avala sancionar a los madrileños que no reciclen bien


El Tribunal Supremo ha estimado un recurso del Ayuntamiento de Madrid y declara válido el artículo 78.3 de la Ordenanza de Limpieza de Espacios Públicos y Gestión de Residuos de 2009, que establece sanciones para la comunidad de propietarios por infracciones sobre reciclaje y separación de basura.


La sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo corrige la sentencia emitida por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) que anuló estos preceptos al entender que no eran conformes al ordenamiento jurídico. También considera conforme a derecho el artículo 76 que faculta a los inspectores municipales a acceder sin previo aviso, pero obligado a acreditar su función, a las instalaciones en las que se desarrollen actividades reguladas en esta Ordenanza. También se les autorizaba a inspeccionar el contenido de las bolsas de basura o demás contenedores de residuos.

Respecto a las sanciones a la Comunidad aunque fuera un solo vecino el infractor, el TSJM entendía que solo podían ser sancionados administrativamente las personas físicas y jurídicas que resulten responsables de esos hechos. En el caso del artículo sobre inspección, el TSJM suspendía el artículo al no tener claro cómo se facultaba el acceso de la Administración en los lugares cuyo acceso depende del consentimiento del titular.

El Supremo considera que la ordenanza recoge con claridad que la inspección se realizará en zonas de libre acceso que exclusivamente se realizan a actividades de recogida, como el depósito, almacenaje, distribución y separación selectiva. "Por tanto, no se produce vulneración e inconcreción que mantiene la sentencia porque exclusivamente esas 'instalaciones', lugares, son los que podrán ser inspeccionados por los funcionarios agentes de autoridad. No existe colisión con otros lugares cuyo acceso pudiera hacerse depender del consentimiento del titular por estar protegido constitucionalmente", añado el fallo del Supremo.

¡Suecia necesita más residuos!


'Suecia necesita importar residuos de Noruega para cubrir sus necesidades energéticas'. Este titular se difunde últimamente por medios y redes sociales y, de entrada, cuando lo lees te planteas: ¿es esta una buena noticia? En el marco de la Semana Europea de la Prevención de Residuos 2012 que busca concienciar a la ciudadanía de la importancia de generar menos residuos; el caso de Suecia no deja de ser paradójico.


De entrada, todo parecen ventajas. En Suecia sólo un 4% de los residuos acaban en vertedero; el 96% restante se recicla o incinera. En cuanto al reciclaje, es un país ejemplar. La ciudadanía está más que concienciada. El reciclaje se ha asumido como parte de la logística familiar, lo que posibilita la correcta separación de muchos tipos de residuos, permitiendo su posterior reciclaje y aprovechamiento: restos orgánicos, metales, pilas, vidrios de color, vidrios transparentes, plástico duro , plástico blando, cartón, papeles, periódicos, revistas ...

Por otra parte, Suecia es un país "líder global de recuperación de energía a partir de residuos". Esta recuperación energética se basa principalmente en la incineración de sus residuos, a partir de la cual se provee de energía para la calefacción urbana del 20% del país (810.000 hogares) y para la electricidad de unas 250.000 familias (de un total de 4,6 millones del total).

La ejemplar gestión de los residuos en Suecia ha hecho posible, además, reducir de manera significativa las emisiones de gases de efecto invernadero. E incluso el proceso de valorización energética de sus residuos ha minimizado en más de un 90% las emisiones contaminantes resultantes, principalmente metales pesados (en forma de cenizas).

Hasta aquí, todo es bueno. Un país que reduce sus residuos, que los recicla de manera óptima y que obtiene energía de la quema de parte de ellos, reduciendo así el consumo de combustibles fósiles ... Pero resulta que esta buena gestión de residuos sumada a que los suecos no generan muchos residuos óptimos para incinerar, ha situado a Suecia en una crisis energética: no tienen suficiente residuos para responder a sus necesidades energéticas. Tienen muchas incineradoras que construyeron en los años 70, que ahora se han quedado sin materia prima. Y, por este motivo, se ha visto obligada a importar los residuos desde Noruega: un total de 800.000 toneladas anuales! A Noruega le sale más a cuenta pagar por la exportación de estos residuos que por su incineración dentro de sus fronteras (o por la implantación de políticas de prevención, que también estaría bien).

Esta relación entre Suecia y Noruega se podría considerar un ejemplo de simbiosis o de ecología industrial. Un país no tiene residuos suficientes, el otro tiene un exceso. Entonces el segundo le vende al primero y ambos salen ganando. En este caso, para Suecia, todo son ventajas: dinero proveniente de Noruega, que paga por exportar sus residuos; recursos energéticos, y finalmente, más dinero proveniente de la venta a Noruega de los metales pesados resultantes de la incineración. Es un negocio redondo!

Pero, más allá de las ventajas actuales que esto pueda suponer para Suecia, el hecho de depender energéticamente de otros países (sea cual sea la tipología de recursos energéticos) no debería ser una política a largo plazo. En todo caso, la importación de residuos de otros países (hasta ahora sólo Noruega, pero Italia, Rumanía y Bulgaria están también en la lista de interesados) debería ser una opción transitoria mientras se buscan otras fuentes energéticas más limpias y renovables. Eso sí.

En definitiva, aprovechar residuos propios para generar energía es una opción sostenible: menos residuos a vertedero y menos dependencia de combustibles fósiles. Pero cuando los residuos dejan de ser propios, el modelo pierde sentido. Además, el objetivo final de cualquier estrategia ambiental de un gobierno debería ser alcanzar el "residuo cero", es decir, reducir al máximo su generación. Por lo tanto, una economía que basa parte de su suministro energético en un concepto "caduco" como los residuos, no es sostenible.

Lo que sorprende, por otra parte, es que el caso de Suecia no es el único. Otros países avanzados a nivel ambiental como Alemania, Dinamarca y Holanda también importan residuos desde Italia, Reino Unido, Irlanda y Francia, ya que estos últimos no disponen de infraestructuras suficientes para su tratamiento. En Mallorca, hace unas semanas, se anunció que la isla importaría residuos de algunos de estos países, ya que tiene una capacidad de incineración superior a residuos que genera (dado que sus plantas incineradoras se sobredimensionar en base a unas expectativas turísticas que finalmente, y dado la actual crisis económica, no se han hecho realidad).

Así pues, importar y exportar residuos no es una novedad. Y parece ser una estrategia energética y de gestión de residuos in crescendo en varios países europeos. ¿Pero es ésta una opción sostenible? Yo diría que no. ¿Tú?


miércoles, 7 de noviembre de 2012

Primer proyecto de reciclado de residuos de cigarrillos de Europa


British American Tobacco (BAT) pondrá en marcha en España el primer proyecto de reciclado de residuos de cigarrillos de Europa con el fin de que puedan ser reutilizados como materia prima en la producción de materiales y elementos que tengan una nueva vida útil, ha informado este lunes la compañía tabaquera.


Así, la ceniza y los residuos de tabaco se convertirán en fertilizantes y abonos naturales para la agricultura; el papel que rodea al filtro en nuevo papel o cartón reciclado; y el filtro, en elementos plásticos de uso industrial como palés, o de uso cotidiano como carcasas de bolígrafos o nuevos embalajes.  

Dicha iniciativa se desarrollará durante los próximos tres meses bajo el lema 'Apaga y recicla' en el edificio madrileño Torre Espacio, donde tiene la sede corporativa la tabaquera y en el que trabjan diarimente cerca de 2.500 personas.  

Este proyecto pionero servirá también para sensibilizar a los fumadores para que se deshagan de forma responsable de los filtros de los cigarrillos una una vez que los han consumido, evitando generar residuos en la vía pública, a la vez que se les ofrece una alternativa para que lo hagan de forma más respetuosa con el medio ambiente, al permitir que esos residuos se reciclen.

EXPERIENCIA DE CANADA.

La implementación de este proyecto corre a cargo de la filial española de la multinacional TerraCycle, que ha desarrollado la metodología para reciclar los residuos de los cigarrillos y ya la ha aplicado con éxito fuera del ámbito europeo, en países como Estados Unidos y Canadá. Ahora lo aplicará por primera vez en Europa gracias a la iniciativa española a través de este proyecto piloto.

BAT comenzó a buscar una solución de reciclaje para residuos de cigarrillos en Canadá en mayo de 2012, fecha en la que puso en marcha una iniciativa similar a la que ahora se implanta en España con el objetivo de que las colillas junto con el papel de los cigarrillos y los residuos de los envases de plástico de los mismos no acabaran en los vertederos.

Un sistema de 'Brigadas de residuos de cigarrillo' se encarga de recoger las colillas y cualquier persona u organización puede unirse de manera gratuita y voluntaria a una de estas brigadas a través de www.terracycle.ca. Hasta la fecha el programa ha evitado que más de 100.000 colillas de cigarrillos fueran a parar a los vertederos y ha permitido su transformación en palés y abono para la agricultura.

jueves, 18 de octubre de 2012

Una pila, una bolsa de plástico, una lata de cerveza... ¿cuánto tardan en desintegrarse?


¿Eres conciente de lo que estás haciendo cuando tiras algo al suelo y lo dejas ahí? Gestos tan desgraciadamente comunes como tirar al suelo un chicle tienen su efecto negativo sobre nuestro planeta. Como dato revelador te voy a poner un ejemplo. Puedes tirar un objeto al suelo y según lo que sea lo podrían seguir viendo sin problemas los nietos de tus tataranietos. Da que pensar, ¿no?


Para que os hagáis una idea, a continuación os mostramos una serie de datos relacionados con objetos muy comunes y lo que tardan en degradarse.

1 año; Empezamos de menos a más. Un año es lo que tarda en degradarse algo tan común y tan finito como el papel, que está compuesto básicamente por celulosa. Esto es lo que le da menos problemas a la naturaleza para integrar sus componentes al suelo. Además, si “hay suerte” y queda tirado sobre tierra y sufre un invierno lluvioso, no tarda en degradarse. Dicho esto, como os podéis imaginar lo adecuado es reciclarlo para evitar la deforestación de los bosques que tanto nos gustan.

5 años; ¿Cuantas veces habremos visto ese gesto de darle una patada al chicle como si fuéramos Messi? El problema es que no somos tan buenos y pocas veces metemos gol, es decir, pocas veces lo metemos en la papelera quedando pegado en el suelo (sino en la suela de algún pobre despistado). Un trozo de chicle masticado durante ese tiempo se convierte en un material duro por la acción del oxígeno. Con el tiempo, empieza a desquebrajarse hasta desaparecer.

10 años; Está muy bien beberse unas latas de cerveza con los amiguetes y echarse unas risas pero cuando acabéis, tirarlas a su correspondiente contenedor. En líneas generales una lata tiene 210 micrones de espesor de acero recubierto de barniz y de estaño y a la intemperie hacen falta mucha lluvia y humedad para que el óxido la cubra totalmente.

Si por lo que sea, no os gusta el sabor de la cerveza en lata y lo echáis en un vaso, tampoco os libráis ;). Los vasos desechables de polipropileno contaminan menos que los de poliestireno (material de las cajitas de huevos) pero también tardan en transformarse. El plástico queda reducido a moléculas sintéticas, invisibles pero siempre presentes. Así que ya sabéis, al slogan de bebe con moderación se le debería añadir… y con respeto al medio ambiente.

30 años; Me temo que los que beben kalimotxo tampoco se libran. Los envases tetra-brik están compuestos en un 75% de celulosa, el 20 de polietileno puro de baja densidad y el 5% de aluminio. Lo que tarda más en degradarse es el aluminio. La celulosa, si está al aire libre, desaparece en poco más de 1 año pero el aluminio….

Otros productos que tardan unos 30 años en degradarse son las lacas y espumas así que a todas las que les gusta ir como unas princesitas que sepan que es importante desecharlo en el lugar adecuado y porque no, limitar su uso. El primer problema de estos productos es que al ser un aerosol, salvo especificación contraria, ya es un agente contaminante por sus CFCs (clorofluorocarbonos). Por lo demás, su estructura metálica lo hace resistente a la degradación natural, siendo su primer paso la oxidación.

100 años; Encima de servir como ayuda para el hábito de fumar, resulta que los mecheros son un duro enemigo a la hora de su degradación. Estos monstruitos de acero y plástico se toman su tiempo para convertirse en otra cosa. El acero expuesto al aire libre, solo empieza a dañarse y enmohecerse levemente después de 10 años. El plástico, en ese tiempo, ni siquiera pierde el color. Sus componentes son altamente contaminantes y no se degradan. La mayoría tiene mercurio, pero otros también pueden tener zinc, cromo, arsénico, plomo o cadmio. Pueden empezar a separarse después de 50 años al aire libre pero aún así, se las ingenian para permanecer como agentes nocivos. Qué bonitos ellos…

100 a 1000 años; Las botellas de plástico son unas rebeldes a la hora de transformarse. Al aire libre pierden su tonicidad, se fragmentan y se dispersan. Enterradas, duran más. La mayoría están hechas de tereftalato de polietileno (PET), un material duro de pelar, ya que los microorganismos no tienen mecanismos para atacarlos.

Más de 100 años; Los corchos de plástico están hechos de polipropileno, el mismo material de las pajitas y envases de yogurt. Se puede reciclar más fácil que las botellas de agua mineral (que son de PVC, cloruro de polivinilo) y las que son de PET (tereftalato de polietileno).

150 años; Algo tan cotidiano y tan usado para infinidad de cosas como las bolsas de plástico tardan unos 150 años en degradarse. Estos objetos debido a su escaso espesor, pueden transformarse más rápido que una botella de ese material y puede dar lugar a pensar que se degrada rápido. Las bolsitas, en realidad, están hechas de polietileno de baja densidad. La naturaleza suele entablar una “batalla” dura contra ese elemento y me temo que, por lo general, acaba sacando la bandera blanca.

200 años; Ya no podemos hacer como nuestros predecesores y llevamos zapatillas fashion para evitar posibles accidentes y lucir más guapos y guapas. Estos objetos están compuestos por cuero, tela, goma y en algunos casos espumas sintéticas. Por eso tienen varias etapas de degradación. Lo primero que desaparece son las partes de tela o cuero. Su interior no puede ser degradado, sólo se reduce.

300 años; Esas muñecas que regalamos a los hijos o hijas, sobrinas o sobrinos y demás para sacarles una sonrisa y conseguir un abrazo de ellas, me temo que luego esos objetos de plástico no son tan cariñosos con la naturaleza. Son de los que más tardan en desintegrarse. Los rayos ultravioletas del sol sólo logran dividirlo en moléculas pequeñas. Ese proceso puede durar cientos de años, pero después de una durísima batalla desaparecen de la faz de la Tierra.

500 a 1000 años; Las pilas si no se tratan adecuadamente pueden ser tremendamente contaminantes. Al descomponerse la capa protectora que las recubre, se liberan los metales que contienen, y allí se produce la contaminación. El mercurio es el metal más nocivo. En contacto con agua produce metil-mercurio, compuesto que se concentra en las cadenas alimentarias produciendo graves desórdenes del sistema nervioso en los seres vivos. Según estudios especializados, una micro pila de mercurio, puede llegar a contaminar 600.000 litros de agua, una de zinc-aire 12.000 litros, una de óxido de plata 14.000 litros y una pila común 3.000 litros. Viendo estos datos merece la pena dejar a un lado la vagancia y llevarlas al punto de reciclaje adecuado ¿no?

4000 años; ¿Os imagináis la de generaciones y generaciones que pueden pasar en todo ese tiempo? Pues las botellas de vidrio si no se llevan al sitio adecuado pueden ser testigos de excepción del paso de todo ese tiempo. Son, en cualquiera de sus formatos, objetos muy resistentes. A pesar de que es frágil porque con una simple caída puede quebrarse, para los componentes naturales del suelo es una tarea titánica transformarla. Formada por arena y carbonatos de sodio y de calcio, es reciclable en un 100%.

Como es obvio, no pretendemos que se dejen de usar estas cosas porque sería una utopía, pero si pretendemos concienciar a las personas de que cuando ya no quieran o no puedan hacer uso de esos objetos, que sean responsables y los lleven a los puntos de reciclaje adecuados porque hoy en día existen formas para evitar que la naturaleza sufra más de la cuenta.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Hace 13.000 años ya se reciclaba


El reciclaje de herramientas de piedra durante la Prehistoria es un tema escasamente tratado debido a las dificultades para verificar esta práctica en el registro arqueológico. Sin embargo, es posible encontrar evidencias, como demuestra un estudio publicado en la revista Journal of Archaeological Science.


“Para identificar el reciclaje es necesario diferenciar dos momentos en la secuencia de manipulación de un objeto –el momento anterior a la alteración y el posterior–, separados por un intervalo durante el cual el artefacto ha experimentado algún tipo de alteración. Es la primera vez que se hace un estudio sistemático de este tipo”, explica a SINC Manuel Vaquero, investigador en la Universitat Rovira i Virgili.

Los arqueólogos encontraron un alto porcentaje de restos quemados en el yacimiento de Molí del Salt (Tarragona), que corresponden al Paleolítico superior final, con 13.000 años de antigüedad. “Escogimos estos artefactos quemados porque pueden demostrar de forma sencilla si se ha producido una modificación posterior a la exposición al fuego”, asegura el experto.

Los resultados indican que el reciclaje de utensilios fue un fenómeno habitual durante el Paleolítico superior. Sin embargo, esta práctica no se documenta de la misma manera en todas las clases de artefactos. El uso de herramientas recicladas es más común en el caso de las actividades domésticas y parece asociado a necesidades inmediatas.

Reciclaje de utensilios domésticos

El reciclaje se asocia a un comportamiento expeditivo, una forma fácil y rápida de disponer de un utensilio cuando surge la necesidad. Las herramientas utilizadas en la caza, como las puntas de proyectil, por ejemplo, no fueron casi nunca fabricadas a partir de artefactos reciclados. En cambio, los artefactos dobles –los que combinan dos herramientas en una misma pieza– se reciclaron más.

“Esto indica que una parte importante de estos utensilios no se concibieron desde el principio como artefactos dobles, sino que primero se fabricó una herramienta y la segunda fue añadida posteriormente, cuando el artefacto fue reciclado”, apunta el investigador. La historia de los artefactos –la secuencia de modificaciones que han experimentado a lo largo del tiempo– es fundamental para entender su morfología final.

Según Vaquero, “esto es importante sobre todo desde el punto de vista del valor cultural de los objetos, especialmente en periodos como el Paleolítico Superior, en los que se tiende a asumir que la forma es siempre el reflejo de una imagen mental bien definida”.

Práctica sostenible de recursos naturales

El reciclaje pudo haber sido determinante en las poblaciones cazadoras y recolectoras del Paleolítico, si se toma como referencia el comportamiento de los indígenas actuales.

“Tiene importancia económica, ya que incrementa la disponibilidad de los recursos líticos, especialmente en contextos de escasez. Además, es un factor relevante en la interpretación de los yacimientos porque se convierten, no solamente en territorios donde se puede vivir, sino también en lugares de aprovisionamiento de recursos”, subraya el investigador.

La reutilización de recursos evitó a estos humanos tener que desplazarse a los lugares donde se encontraba la materia prima para fabricar las herramientas, que podían encontrase alejados del campamento. “Simplemente cogían un artefacto abandonado por los grupos que ocuparon anteriormente el yacimiento”.

Vaquero y su equipo creen que esta práctica ha de tenerse en cuenta a la hora de analizar los yacimientos. “Los pobladores de estas zonas pudieron desplazar objetos desde el lugar donde se depositaron originalmente, o incluso excavar o remover sedimentos para buscar las herramientas”, destaca el investigador.

viernes, 8 de junio de 2012

Apuesta por el reciclaje electrónico para cuidar del planeta


Por el contrario, estas actitudes cada día más generalizadas de cuidado del medio, suelen ser menos comunes en lo que respecta a los equipos electrónicos.


Cada vez son más numerosos los ciudadanos alrededor del mundo que van tomando consciencia sobre la importancia de mantener un equilibrio entre las innovaciones humanas y la sostenibilidad de la naturaleza. Y es que mantener conductas positivas con el medio natural a través de hábitos como la reutilización y el reciclaje, no sólo favorece la protección de la naturaleza, sino también, un mayor equilibrio personal.

Por el contrario, estas actitudes cada día más generalizadas de cuidado del medio, suelen ser menos comunes en lo que respecta a los equipos electrónicos, que si bien forman parte de la rutina diaria de gran parte de los ciudadanos, no siempre son considerados por los propios usuarios como elementos contaminantes y dañinos para el planeta.

Resulta básico recordar que desde hace años los desperdicios tecnológicos suman un porcentaje considerable de los materiales sólidos del mundo,  y que, según los cálculos, tan sólo el diez por ciento de todos los ordenadores que se tiran son más tarde reciclados. Estas cifras ponen de manifiesto la necesidad de concienciación respecto a los residuos tecnológicos, y dan muestra de la importancia crucial de mantener una conducta comprometida a nivel personal para controlar la contaminación producida por estos objetos. Para conseguir un equilibrio mayor entre las nuevas tecnologías y el equilibrio del planeta, algunos de los consejos más eficaces que todos podemos seguir son:

  • Alargar la vida útil de los dispositivos tecnológicos. Para conseguirlo compra siempre la mejor tecnología que exista en ese momento, ya que la calidad conseguirá que tus objetos duren más. Apuesta por optimizar el funcionamiento del sistema operativo de tu dispositivo mediante programas antivirus, y otros tipos de software con una función parecida. Cuida del aparato que compres y no los deseches si aún funciona por apuntarte a la última novedad, consumiendo de forma irresponsable.


  • No dejar encendido el ordenador mientras no nos encontremos utilizándolo. La mayoría de personas no son conscientes de la energía que consumen los ordenadores cuando se encuentran enchufados, aunque no estén en uso. Apagarlo además ayudará a que tenga una vida útil más larga, y por lo tanto, a consumir menos recursos naturales y a gastar menos en tu hogar.


  • A la hora de remplazar un dispositivo debemos buscar primero a alguien que pueda aprovecharlo. Infórmate sobre lugares en los que recolecten equipos electrónicos y cualquier otro tipo de dispositivo tecnológico. En muchos colegios, asociaciones para personas sin recursos, u organizaciones de caridad, estarán encantados de recibir tu ordenador, tu móvil o tu mp3, tanto si funciona como si es por piezas. Disminuirás la huella ambiental y ayudarás a los miembros menos favorecidos de la comunidad en la que habites.


  • Vender aparatos usados y comprar un dispositivo reciclado. En páginas de avisos online podrás vender desde aparatos tecnológicos que ya no utilices, y que funcionen a la perfección, hasta piezas sueltas. Y si vas a comprar un dispositivo y quieres ahorrar dinero, piensa en adquirirlo de segunda mano. Evitarás que se continúe con la cadena innecesaria de fabricación de objetos nuevos y con la explotación de recursos naturales.


  • Recicla los dispositivos que no funcionen. Prácticamente todos los ordenadores y resto de aparatos tecnológicos contienen materiales altamente contaminantes como el plomo. Cuando decidas deshacerte del tuyo busca las opciones de reciclaje propuestas por los propios fabricantes, o por centros específicos que seleccionan primero las piezas que si funcionan.


viernes, 18 de mayo de 2012

España reciclo un 70% de envases en 2011

Así, la tasa de reciclaje de envases domésticos alcanza el 68,3 por ciento. En total, los 1,213 millones de toneladas de envases depositados en los 500.000 contenedores equivaldría a llenar 90 estadios de fútbol.


Los españoles reciclaron 7 de cada 10 envases domésticos en 2011, es decir, que depositaron 1,2 millones de toneladas de envases en el contenedores azul y amarillo, lo que representa un incremento del 3,6 por ciento respecto a 2010, según datos presentados este jueves por Ecoembes con motivo del Día Mundial del Reciclaje.
   
Así, la tasa de reciclaje de envases domésticos alcanza el 68,3 por ciento. En total, los 1,213 millones de toneladas de envases depositados en los 500.000 contenedores equivaldría a llenar 90 estadios de fútbol.
   
Desde que hace catorce años comenzó la gestión ambiental de Ecoembes, se ha evitado la emisión a la atmósfera de más de 11,5 millones de toneladas de CO2, con un reciclaje total de 11,7 millones de toneladas de envases. La cifra representa un ahorro de 13,3 millones de Mwh, es decir, la energía consumida por los habitantes de Valencia y Bilbao durante un año, o al consumo anual de agua de 5,5 millones de ciudadanos (314 millones de m3).
   
Al mismo tiempo, Ecoembes subraya que los resultados de 2011 reflejan que los españoles además de reciclar más "cada vez lo hacen mejor", lo que unido al trabajo en materia de sensibilización y educación ambiental ha permitido reciclar en 2011 el 50 por ciento de todos los envases de plástico (344.589 toneladas); el 77 por ciento de los envases de metal (255.000 toneladas) y el 82 por ciento de los envases de papel y cartón (607.767 toneladas).
   
Además, la organización apunta que cada ciudadano aportó 11,3 kilogramos de envases de plástico, metal y bricks en el contenedor amarillo cada año. Mientras, la media de envases de papel y cartón en el contenedor azul fue de 18 kilogramos por habitante y año.
   
Ecoembes mantiene 103 convenios con administraciones públicas para que los ciudadanos depositen sus envases en los contenedores azul y amarillo. Asimismo, un total de 12.088 empresas, con su participación a través del Punto Verde, constituyen el tercer eslabón de la cadena de reciclaje de envases en nuestro país, permitiendo reciclar los envases que ponen en mercado una vez que éstos se convierten en residuos.
   
Con estos datos, Ecoembes destaca que España se sitúa "entre los países que mejor reciclan envases en Europa", ya que se sitúa en 13 puntos por encima de la tasa establecida por la Unión Europea, que fija un objetivo del 55 por ciento.
   
Por otro lado, Ecoembes añade que, por su naturaleza de entidad sin ánimo de lucro, emplea sus ingresos en el desarrollo de sus competencias. En este contexto, cerró 2011 con unos ingresos de 418 millones de euros, la mayoría procedentes por las aportaciones de punto verde. En el ejercicio tuvo unos gastos de 421 millones de euros, de los que la "práctica totalidad" se destinaron a convenios con entidades locales que financian la recogida selectiva

INVESTIGACIÓN EN ECODISEÑO

Igualmente, en su presentación de resultados Ecoembes ha valorado la "creciente conciencia ecológica" de los ciudadanos, que ha traído consigo que den mayor importancia cada vez a los envases que son sostenibles.
  
Por ello, la entidad apoya a las empresas para que impulsen medidas de reducción de la huella ambiental de sus envases desde su proceso de fabricación, mediante la reducción de peso y la incorporación de materiales reciclados, así como el fomento de la reutilización.
   
En este sentido, apunta que en el último Plan de Prevención (2009-2011) las empresas llevaron a cabo 8.200 medidas que han hecho posible reducir más de 100.000 toneladas de materias primas.

jueves, 17 de mayo de 2012

España no cumple los objetivos europeos de reciclaje

España está actualmente por debajo de la media que marca Bruselas en reciclaje.


Hoy se celebra el Día Mundial del Reciclaje con el anuncio de cambios por parte del Gobierno en la nueva Ley de Residuos. Entre las principales modificaciones está la de impedir la implantación de un sistema de devolución, depósito y retorno de envases (SDDR), que permitiría a nuestro país aumentar significativamente los pobres niveles de recuperación de residuos actuales. Estos cambios han sido forzados por parte del sector empresarial del envasado, la distribución y de los sistemas integrados de gestión de envases (SIG).

España está actualmente por debajo de la media que marca Bruselas en reciclaje. Para Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción y Greenpeace los cambios del Gobierno nos alejan aún más de poder cumplir objetivos. Cabe recordar que en España cada día se ponen en el mercado 51 millones de envases de los que, según Eurostat, apenas el 35% se recoge selectivamente, y esto no implica que se reciclen correctamente. El resto acaba quemado en incineradoras, cementeras o sepultados en vertederos, lo que provoca graves problemas ambientales y sanitarios, además de un despilfarro de recursos naturales.

Por ello, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción y Greenpeace, entre otros, presentaron el pasado año una denuncia a la Comisión Europea (CE). Esto ha originado la apertura de un procedimiento a España, para verificar los porcentajes reales de recogida selectiva y reciclaje de los envases. En una primera instancia investigará el caso del vidrio, que paradójicamente es la fracción que más se recupera en nuestro país, por lo que también se abre la posibilidad de una nueva investigación en el reciclaje de envases. Bruselas pedirá datos adicionales porque estima que no alcanzamos las cifras marcadas en la legislación europea. La confirmación de este incumplimiento podría comportar multas para España.

Las organizaciones ecologistas muestran, en el Día Mundial del Reciclaje, su preocupación por el excesivo consumo de recursos naturales, los problemas asociados a su extracción y la elevada generación de residuos. Es imprescindible que administraciones, empresas y ciudadanía, asuman su responsabilidad y pongan en marcha las acciones necesarias para solucionarlo. Reducir, reutilizar y reciclar son las únicas alternativas viables sanitaria, social, económica y ambientalmente en la gestión de los residuos y que deben conducir a una política de “residuo cero”.

martes, 3 de abril de 2012

Las 4 erres del reciclaje

Reducir: Consiste en evitar la compra de productos que realmente no son necesarios y que además llevan consigo elementos que en muy poco tiempo van a ser basura como por ejemplo productos con un exceso de embalaje.


Muchos ya conocen las pautas de comportamiento que hay que llevar a cabo en nuestro día a día para ayudar al medioambiente en cuanto a reciclaje se refiere. De todas formas, creemos que no está de más recordarlas, porque ya se sabe que muchas veces hacemos algo a base de oírlo insistentemente. Hasta hace no mucho, la regla consistía en 3 erres, pero con el paso del tiempo, la gente fue consciente de que la “silla” estaba coja y que era necesario añadir una cuarta erre. De esta manera la idea ha quedado así. Reducir, Reutilizar, Reciclar y Recuperar.

Reducir: Consiste en evitar la compra de productos que realmente no son necesarios y que además llevan consigo elementos que en muy poco tiempo van a ser basura como por ejemplo productos con un exceso de embalaje. No solo se puede reducir en términos de consumo de bienes, también en energía optimizando, por ejemplo, el uso de las lavadoras o lavavajillas. Se trata sencillamente de reducir el problema para disminuir el impacto en el medio ambiente.

Reutilizar: Implica dar un segundo uso a aquellos productos que ya no te sirven para la tarea que lo adquiriste o bien repararlos para que puedan seguir cumpliendo con su función. Hay que intentar sacar el máximo provecho a las cosas que tenemos y cuando definitivamente no las podamos usar, regalarlas a alguien que si las pueda dar un uso. Muchas de las cosas que van a parar a la basura podrían volver a usarse como por ejemplo, el papel de regalo. No lo tires, desenvuelve el regalo con cuidado y usa el papel para futuros regalos que tengas que hacer tú. En nuestro página de Facebook, www.facebook.com/emausbilbao, todos los días publicamos uno o varios reutiliseños para que la gente vea lo que se puede hacer solo con un poco de imaginación.

Reciclar: Significa hacer una selección selectiva de los residuos generados por nosotros mismos. Luego son tratados en plantas especializadas creando productos para otros usos o iguales de menor calidad. De esta manera, se evita el uso descontrolado de recursos naturales, se ahorra energía y se reducen el volumen de residuos.

Recuperar: Se relaciona con los procesos industriales y consiste en recuperar materiales o elementos que sirvan como materia prima. Por ejemplo, los plásticos se pueden recuperar mediante el proceso de pirólisis (por calentamiento) o los materiales utilizados en la fabricación de latas.
Como veis no son pautas de comportamiento difíciles de seguir y sí entre todos ponemos un poco de cuidado, seguro que nuestro planeta Tierra nos los agradece. 

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Quién recicla?

Existe una corriente de opinión que considera que el reciclaje por parte de los ciudadanos a título individual es injusto porque quienes contaminan en grandes cantidades son las empresas y en parte no dejan de tener razón.


La verdad es que el título tiene trampa porque aunque haya gente que piense que esto del reciclaje no va con él, lo cierto es que todo el mundo puede y debe reciclar.

Existe una corriente de opinión que considera que el reciclaje por parte de los ciudadanos a título individual es injusto porque quienes contaminan en grandes cantidades son las empresas y en parte no dejan de tener razón.

Las empresas con sus procesos industriales vierten grandes toneladas de residuos y humos a la atmósfera y en muchos casos llevan a cabo un exceso de embalaje de productos con el objetivo de que resulten más atractivos para luego convertirse en residuos totalmente innecesarios.

Sin embargo, eso no significa que los ciudadanos podamos mirar a otro lado. No podemos olvidar que somos nosotros los que generamos esa demanda así que deberíamos intentar controlar esa ansia de consumismo que nos invade a toda la gente.

El reciclaje es un problema, mejor dicho solución, de todos y todas. El ser humano tiende a ser egoísta pero debemos tomar conciencia de que solo trabajando conjuntamente podemos lograr mejorar el planeta donde cómodamente vivimos. No podemos echar la culpa a las grandes empresas ni tampoco dejar todo en sus manos. Todos debemos reciclar, no podemos desentendernos y decir “que lo hagan los demás” “que lo hagan a quien les pagan”.

Desde Emaús Bilbao siempre decimos que es un problema de concienciarnos a nosotros mismos y a los que nos rodean y penalizar a las empresas que castigan el medioambiente y recompensar a las que tratan de llevar su actividad de una manera lo más sostenible posible. Siempre hablamos de COMPARTIR y en este caso significa compartir el problema que tenemos delante y colaborar todos en la solución del mismo. No olvidemos que cuidar el medio ambiente es cuidar a tus futuras generaciones. ¿Te gustaría dejar un futuro negro a tus descendientes? Seguro que no…

martes, 28 de febrero de 2012

Las verdades del reciclaje de envases

Sin embargo, seguimos viendo como a diario se abandonan, incineran o entierran en vertederos 28 millones de envases y de otros cuatro millones se desconoce el destino, según denuncia Retorna.


A menudo llegan noticias de que alguien ha visto en su ciudad que los camiones de la basura mezclan la bolsa amarilla con los residuos orgánicos, incluso que en las plantas de tratamiento se tira todo mezclado al vertedero o se lleva a quemar. Sin lugar a dudas se trata de hechos aislados que sirven para denunciar una situación que, afortunadamente, se considera totalmente anómala y fuera de lo que son buenas prácticas en la gestión de los residuos. De todas formas confiemos en el buen hacer de gestores y responsables en cuanto a este asunto.

Sin embargo, seguimos viendo como a diario se abandonan, incineran o entierran en vertederos 28 millones de envases y de otros cuatro millones se desconoce el destino, según denuncia Retorna. Los datos facilitados por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente muestran que en España se recogen selectivamente el 35% de los residuos de envases.

Estos residuos de envases (plástico, vidrio, papel-cartón, entre otros) son gestionados, desde hace 13 años, por sociedades anónimas sin ánimo de lucro constituidas por empresas en pro del reciclado y de la gestión adecuada de los residuos (SIG). El denominado “punto verde”, que es una tasa que grava a cada uno ellos, es quien asegura esta buena gestión. Por ello, cabría esperar tasas de recuperación más elevadas, aunque las cifras varían mucho en función de quien las facilite.

Lo que es incuestionable es que nuestro país está por debajo de la media europea en cuanto a recogida selectiva y reciclaje, según los datos de la Comisión europea (Eurostat marzo 2011). En el caso de los envases ligeros (los depositados en la bolsa amarilla) apenas se supera el 25% de reciclado, lejos de lo que el SIG correspondiente, en este caso Ecoembes, afirma hacer. 

Todos los ciudadanos sabemos que el actual sistema de gestión de residuos tiene sus luces y sombras, pero lo hemos asumido y participamos en él. Así lo demuestran las denuncias cuando se observan malas prácticas. El sistema puede y tiene que seguir mejorando, siempre que políticos, administraciones y los SIG lo permitan. Las medidas son simples, recogida selectiva de la materia orgánica, puerta a puerta (recogida de las diferentes tipologías de residuos en distintos días) y sistema de depósito y devolución de envases (SDDR). Medidas necesarias para alcanzar el objetivo de "residuo cero". Sumado, claro está, a una apuesta contundente en la reducción en la generación de residuos.

Julio Barea (@JulioBarea), responsable de la campaña de Energía y Residuos de Greenpeace España

martes, 7 de febrero de 2012

¿A qué cubo tiro....? Wiki colaborativo para aprender a reciclar

¿El porexpan se recicla?, ¿dónde tiro las colillas?, ¿y los estropajos?, ¿te pierdes entre los cubos de reciclaje? Existe una wiki colaborativa para aprender a reciclar entre todos y todas y que los residuos ‘dudosos’ no vuelven a ser un problema.


Sus creadores pretenden que esta wiki se convierta en una herramienta de consulta que sirva para aclarar dudas sobre dónde deshacernos de diferentes residuos. Ya sabes que en la wiki Aprender a reciclar puedes:
  • Usar la información 
  • Compartir la información 
  • Aportar nueva información 
  • Exponer tus dudas y resolver las dudas planteadas por otras personas