¿En qué piensan los emprendedores? Los inversores identifican los sectores de futuro en los que se concentran las ideas de quienes pretenden crear empresas. Es una selección de negocios con grandes posibilidades.
Los inversores toman la temperatura a las buenas ideas y conocen la
salud de los sectores con más futuro. La tecnología, los nuevos hábitos
de consumo, modos de vida cambiantes, nuevas generaciones y
transformaciones sociolaborales están en la base de las ideas a las que
recurren los emprendedores para poner en marcha sus nuevas empresas. Se ha preguntado a un grupo de inversores privados acerca de los
proyectos de nuevas empresas que reciben habitualmente. Se trata de
detectar las tendencias que pueden llevar directamente al éxito:
Todo lleva a Internet
La red es, sin duda, el
sustrato de la mayoría de los proyectos. Alfredo Carcasona, socio
director de Moebius, explica que la primera tendencia –que lo impregna
todo– es la necesidad de trasladar el mundo offline al online, y los
proyectos resultantes están en función de la inversión que cada uno
pueda acometer.
Sociedad enredada
Proyectos ganadores como
Facebook o LinkedIn han generado gran cantidad de spinoff de
inversiones. Aquí se detecta una tendencia de futuro que tiene que ver
con las redes sociales: cómo pueden ser utilizadas para diferenciarse en
el comercio electrónico, según te posiciones en ellas. Nico Goulet,
socio director de Adara, asegura que “estos proyectos basados en la
creación de nuevas redes sociales o modos diferentes de comercio son
buenos, pero hay que tener en cuenta que el primero en llegar suele ser
el que se lo lleva todo. En lo que se refiere al inversor, debemos ser
muy cuidadosos en la eficiencia del capital. El proyecto debe ser muy
singular en lo que se refiere a la capacidad de captar usuarios y en la
salida: que la venta sea al menos de 500 millones de euros. Puesto que
se debe tender a ventas de compañías muy grandes estamos hablando de
proyectos muy singulares a un nivel global. Se trata más bien de
inversiones para fondos”.
En cuestión de redes sociales se pueden añadir las ideas basadas en
business inteligence, sobre todo aquellos proyectos que sirven para
conocer qué se dice en las redes sobre un determinado negocio o empresa.
Social, local y móvil
Compañías de comercio
social como Groupon y LivingSocial aprovechan la oportunidad para
ofrecer sus cupones de descuento en tiempo real y basándose en la
localización exacta del usuario. Otras como Yelp, TripAdvisor,
Foursquare o Starbucks se han unido también a las posibilidades de lo
social, local y móvil (SoloMo) y a multitud de tácticas basadas en la
geolocalización, sobre todo a través de aplicaciones móviles. 3.500
millones de seres humanos están conectados a Internet, con previsiones
de que otros 3.000 millones lo estén en 2013. Más de 1.000 millones de
personas participan en alguna red social y más de 5.000 millones usan
frecuentemente un dispositivo móvil... Son argumentos de peso para
pensar en alguna idea de negocio que tenga que ver con las posibilidades
de conectar y localizar a un nivel hiperlocal a los usuarios;
satisfacer sus necesidades de manera personalizada; aconsejar y guiar;
permitir la opinión y facilitar lo que algunos llaman la tiranía de la
transparencia: el triunfo de millones de usuarios expertos y exigentes
con poder de recomendación y herramientas de búsqueda y opinión
poderosas y a la medida. Javier Ulecia, socio director de Bullnet
Capital, es partidario de invertir en propiedad intelecual, y que su
diferenciación sea por la tecnología. Explica que entre las tendencias
que observa en Internet están precisamente los proyectos relacionados
con la movilidad (aplicaciones, boom del iPhone o iPad). Comida a
domicilio, recomendaciones de restaurantes o de todo tipo de
espectáculos y entretenimiento; opiniones sobre hoteles, turismo y
viajes son algunas de las ideas con futuro que merece la pena
desarrollar.
El poder de los ‘singles’
Los solteros de toda
la vida ahora se llaman singles, y constituyen un segmento de alto poder
adquisitivo, con nuevas formas de vida y hábitos de consumo que
resultan apetitosos para anunciantes y empresas de todo tipo. Muchos
emprendedores están decididos a satisfacer las necesidades de esta
comunidad pujante. Ideas como StreetSpark usan las redes sociales y las
aplicaciones móviles para poner en contacto a singles que tienen
intereses comunes. Evidentemente, los contactos y citas son un filón en
este caso. ScientificMatch utiliza el ADN de los clientes para asegurar
las búsquedas. Mucho más prosaico, Cleenbox se ocupa de la recogida,
lavado y entrega puntual y personalizada de ropa, para ofrecer un
servicio de calidad a quien no desea ocuparse de estos menesteres.
Personalización
Cualquiera puede tener un coche
pintado del color que desee, con tal de que sea negro”. Esta frase de
Henry Ford y lo que significa ya no tiene cabida en el nuevo mundo de la
personalización, en el que empresas como uFlavor ofrecen a los
consumidores la posibilidad de crear su bebida personalizada, con el
sabor que deseen. Se personalizan las habitaciones de hotel, o los
establecimientos completos, los viajes, los automóviles, cualquier clase
de alimento, licor o vino... Algunas compañías atienden a las
necesidades de las mascotas, adaptando su alimentación a cada una y
diseñando su comida de manera personalizada.
El software y la ‘nube’
Los inversores también
apuntan a la emergencia de ideas que tienen que ver con el software
empresarial, la infraestructura de software y el cloud computing. Los
proyectos que se refieren a la seguridad informática también tienen
interés, en concreto los relacionados con la gestión de la identidad, o
la seguridad de móviles y redes.
El trabajo es rentable
La llegada de nuevos
agentes al negocio del reclutamiento y búsqueda de empleo coincide con
una incapacidad general por aconsejar acerca de la carrera profesional,
el tipo de empresa que nos conviene, la profesión y la ocupación que
debemos escoger. A esto se suma que el trabajo para siempre se acabó y
resulta un caldo de cultivo para la aparición de nuevas compañías que
tienen en los portales de empleo de segunda y tercera generación un
filón para la creación de nuevas empresas. Especialización, comunidades
verticales, contenidos específicos, enfoques locales (que no implican un
corsé geográfico o profesional, ni un enfoque limitado, sino un
conocimiento profundo de los candidatos), intervención humana donde
antes había robots, aspectos cualitativos antes que cuantitativos,
capacidad de personalización e interactividad, son algunos de los
ingredientes de la receta para crear nuevos negocios para crear nuevos
portales de empleo de segunda y tercera generación, y que amenaza al
modelo más macdonalizado de los portales tradicionales.
CareerTours,
Glassdoor o Koda van más allá del contacto típico entre empleado y
empleador, y ponen los medios al alcance de los usuarios para que unos y
otros se conozcan mutuamente, utilizando herramientas mucho más
sofisticadas y completas que las que se pueden encontrar en las redes
sociales al uso. En España, ejemplos como Jobsket se basan en tecnología
semántica y aportan un sistema que valora cada currículo, comparándolo
con lo que se paga en el mercado por una experiencia idéntica. Los
candidatos son cada vez más selectivos, y por lo tanto se busca disponer
de la mayor cantidad de información posible, sobre todo en los casos de
aquellos que se cambian de ciudad.
La vida es juego
Decía el exvicepresidente de
Estados Unidos, ecologista reciclado y gurú de Internet, Al Gore, que
“los juegos son la nueva realidad”. Y en esto tenía razón. El negocio
clarísimo de los videojuegos ha evolucionado a lo que algunos llaman la
gamification que es, ni más ni menos, que la vida es juego. Vivir y
trabajar jugando. Se trata de la posibilidad de crear espacios virtuales
y técnicas específicas. Tablas de clasificación, insignias, retos y
recompensas aumentan y aseguran la lealtad de los clientes. En algunos
casos la gamification se emplea en entornos de trabajo, para estimular a
los empleados mejorando su desempeño y habilidades. Rypple –una
plataforma de gestión del desempeño social que utiliza las técnicas de
juego en el lugar de trabajo– o Nexercise –que aplica técnicas de
gamification a la aptitud– son algunos ejemplos de esto.
Ahorro de costes
La crisis económica ha dado pie
a la transformación de muchos negocios y a la creación de otros nuevos
con una visión orientada al cliente. Daniel Sánchez, socio de Nauta,
destaca las ideas que tienen que ver con el ahorro de costes, y que se
plasman en grupos de compra, outlet o ahorro financiero entre empresas.
Se trata de negocios que funcionan muy bien, como demuestran los casos
de Groupalia o Privalia.
Franquicias muy reales
Algunos inversores se
muestran especialmente receptivos a negocios que sean muy reales. Xavier
Casares, presidente de Keiretsu Forum, cita aquellos que combinan lo
offline y lo online relacionados con franquicias, especialmente de
mascotas; las de tapas españolas fuera de España; o los de trajes a
medida, con los que un ejecutivo puede tener disponible un patrón del
que luego salen todos sus trajes.
Un ‘senior’ negocio
En 2050 habrá en el mundo
1.500 millones de personas mayores de 65 años. Se trata de un grupo de
población que ya está generando nuevas necesidades y por tanto modelos
de negocio interesantes. Algunos emprendedores atienden al hecho de que
un gran número de mayores desean permanecer en sus casas para siempre,
sin necesidad de vivir en residencias o centros especializados.
Compañías como Ruby Slippers ayudan a los senior a disfrutar de sus
hogares, proporcionando soluciones de diseño adaptadas a las necesidades
de la tercera edad y al gusto personal de sus propietarios.
Adeg se ha convertido en una firma especializada en supermercados
para ancianos, con facilidades de acceso (sillas de ruedas) e
iluminación, productos específicos, aparcamientos especiales. Además
todos los empleados son mayores de 50 años.
‘Curators’ para la vida
Disponemos de una
cantidad ingente de información, pero esto provoca, paradójicamente, una
incapacidad en millones de personas para tomar decisiones acerca de qué
compara, dónde ir, qué comer, qué leer... Los curator (expertos que
seleccionan la información relevante y la jerarquizan) son los
consejeros del nuevo siglo, y las compañías dedicadas a ayudar a tomar
decisiones, un negocio en auge.
Hunch combina algoritmos con los contenidos generados por curators
para proporcionar recomendaciones a los usuarios sobre cualquier
cuestión que les pueda gustar. Son más de 500 millones de visitantes con
200 millones de artículos que van desde un buen libro a los zapatos que
uno puede comprar.
Cultivos urbanos
No hay duda de que pensar en
verde es garantía de éxito. Las ideas que se refieren a la
sostenibilidad, reciclado, aprovechamiento de la energía o nuevas formas
de obtenerla son tendencias con futuro. Entre las numerosas ideas que
generan nuevos negocios relacionados con esta forma de entender la vida
destaca la agricultura urbana. No se puede olvidar que entre un 15 por
ciento y un 20 por ciento de los cultivos que producen alimentos para
consumo humano en el mundo se dan en ciudades. La agricultura urbana no
sólo es un negocio en términos de producción sino también de empleo.
CitySoil es un producto fabricado por una startup canadiense que fabrica
suelo fértil para cultivos en los tejados, mientras que Frisch vom Dach
construye granjas de verduras y pescado en los techos de antiguas
fábricas. El modelo de BrightFarms pone esos cultivos urbanos en los
tejados de los supermercados en los que luego se venden.