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miércoles, 15 de febrero de 2012

Las mujeres que consumen más pescado tienen menos riesgo de pólipos de colon

Las mujeres que consumen cerca de tres raciones de pescado a la semana tienen, de alguna manera, un menor riesgo de desarrollar pólipos de colon, que pueden convertirse en un cáncer, que las que comen menos de una ración a la semana, según un estudio de investigadores estadounidenses, publicado en la revista especializada 'The American Journal of Clinical Nutrition'.


 A través de esta investigación, que se realizó con la participación de más de 5.000 personas, no se ha probado que el pescado proteja contra los pólipos, ya que anteriores estudios con animales han mostrado que los ácidos graso omega-3 del pescado pueden reducir el riesgo de cáncer colorrectal.
  
En Estados Unidos se diagnostican cada año cerca de 140.000 nuevos casos de cáncer de colon y recto, y el riesgo de desarrollar este cáncer a lo largo de la vida es de cerca del 20 por ciento, según la American Cancer Society.
  
La hipótesis de los investigadores era que los ácidos grasos omega-3 del pescado podrían tener un efecto antiinflamatorio similar al de la 'Aspirina', que podría prevenir el crecimiento de pólipos.
  
Para realizar este último trabajo, los investigadores liderados por Harvey Murff, un profesor de la Vanderbilt University, en Nashville (Tennessee), entrevistó a más de 5.300 personas, preguntándoles sobre sus hábitos dietéticos. Todos habían acudido al médico para someterse a una colonoscopia rutinaria.
  
Después, el equipo comparó a más de 1.400 mujeres sin pólipos con 456 que los tenían estos pólipos, también llamados adenomas, detectados durante el procedimiento.
  
Entre las mujeres son pópilos, el 23 por ciento por debajo del quinto puesto en la lista de las consumidoras de pescado, mientras que el 15 por ciento se situaba entre los cinco primeros puestos. Esto significa que las personas que comen mucho pescado están protegidas, de alguna mantera, porque de otro modo los porcentajes serían similares.

jueves, 9 de febrero de 2012

Verduras y pescado beneficiosos para el asma, las hamburguesas la propician

El consumo frecuente de frutas, verduras y pescado se asocia a una prevalencia más baja del asma, mientras que un alto consumo de hamburguesas trae consigo una mayor incidencia de esta enfermedad respiratoria.


Así se ha puesto de relieve en la III Jornada sobre salud Infantil y Medio Ambiente, organizada por la Fundación Roger Torné en colaboración con la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Fundación La Caixa, en la que los pediatras han confirmado que la dieta, la contaminación y la sequía son factores que pueden propiciar la aparición del asma.

El doctor Manuel Praena, coordinador del Grupo de Vías Respiratorias de la AEPap, ha mostrado algunas evidencias que apoyan la idea de la interacción del medio ambiente en la genética de los individuos, han informado los organizadores en un comunicado.

Para este doctor, "el riesgo ambiental más consistente y significativo para el desarrollo del asma en la niñez es la exposición al humo de tabaco, hecho que se ha identificado en numerosos estudio epidemiológicos".

Asimismo, el tabaquismo pasivo que sufren las embarazadas por otros miembros de la familia que fuman, también es una fuente importante para el desarrollo del asma en los fetos.

Aunque hay muchas pruebas de que la contaminación del aire exacerba el asma ya existente, no está bien establecido su vínculo con el desarrollo de la patología, debido a que hay pocos estudios prospectivos, según el doctor Praena.

Por su parte, el doctor Aaron Bernstein, de la Harvard School y pediatra del Children's Hospital de Boston ha advertido de como el cambio climático ya ha comenzado a repercutir en la salud de los niños a nivel mundial porque afecta a la calidad del aire y a la disponibilidad de alimentos y de agua dulce.

lunes, 30 de enero de 2012

Comer pescado durante el embarazo mejora la capacidad intelectual de los niños

Los hijos de aquellas madres que tomaron más pescado durante el embarazo obtuvieron mejores resultados en los test de inteligencia verbal, motricidad y conducta social. Así lo recoge un estudio que publica el American Journal of Clinical Nutrition y coordinado desde la Universidad de Granada (UGR).


 ¿Pueden las mujeres embarazadas mejorar la capacidad intelectual de sus hijos comiendo pescado? Los resultados de un reciente estudio, presentado en la revista American Journal of Clinical Nutrition, muestran cómo los niños nacidos de mujeres que consumieron más pescado durante el embarazo logran mejores resultados en las pruebas de inteligencia verbal, habilidades de motricidad fina y una mejor conducta prosocial. Estos resultados se han obtenido en el marco del proyecto NUTRIMENTHE - Efecto de la dieta sobre el rendimiento mental de los niños, financiado con 5,9 millones de euros a través del 7º Programa Marco de la UE (7PM), y coordinado por la profesora Cristina Campoy de la UGR.

El aceite de pescado es la principal fuente de ácidos grasos omega-3 de cadena larga, como el ácido docosahexaenoico (DHA), un componente estructural clave de las membranas celulares del cerebro. La Comisión Europea apoya y declara las propiedades saludables del DHA, ya que contribuye "al desarrollo normal del cerebro fetal y de los bebés alimentados con leche materna y también favorece el desarrollo normal de la visión en el feto y en el lactante". 

Los científicos han investigado el efecto de la ingesta de pescado durante la gestación junto a la variabilidad genética sobre la capacidad intelectual. Para ello se centraron principalmente en los polimorfismos del grupo de genes de las desaturasas de ácidos grasos (FADS) que codifican las enzimas delta-5 y delta-6 desaturasas que intervienen en la síntesis de los ácidos grasos de cadena larga de las series omega-3 y omega-6.

Usando muestras de sangre de más de 2.000 mujeres, a las 20 semanas del embarazo, y del cordón umbilical de sus hijos al nacimiento, los investigadores han analizado los ácidos grasos de cadena larga de las series omega-3 y omega-6 y han determinado el genotipo de 18 polimorfismos de nucleótido único del FADS. El equipo ha analizado el efecto de la ingesta materna de pescado durante la gestación, como fuente de ácidos grasos omega-3 y omega-6, y su efecto tras la transferencia placentaria sobre el desarrollo fetal y cómo los diferentes genotipos van a influir sobre los niveles de estos importantes ácidos grasos de cadena larga en el feto.

Lo equipos de las doctoras Pauline Emmett (Universidad de Bristol, Reino Unido) y Eva Lattka (Helmholtz Zentrum München, el Centro Alemán de Investigación de Salud Ambienta), junto al del profesor Berthold Koletzko (Universidad de Münich, Alemania), han descubierto cómo los polimorfismos del grupo de genes FADS afectan las concentraciones de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga en las mujeres durante el embarazo. 

Ácidos grasos y genotipos

Según los investigadores, la composición de ácidos grasos en la sangre del cordón umbilical depende de los genotipos maternos y de sus hijos, de tal manera que estos genotipos se asocian principalmente con los precursores de los ácidos grasos de la serie omega-6, y los genotipos del niño están asociados a los ácidos grasos más elongados de esta serie omega-6. También han demostrado que las cantidades de DHA de la serie omega-3, y principal componente de las membranas de las células del cerebro, son dependientes de los genotipos maternos y de sus hijos.

Lattka afirma: “Hay una mayor contribución a la síntesis de ácidos grasos de cadena larga de la serie omega-6 por parte del feto de lo que se esperaba; los niveles de DHA en el feto dependen del  metabolismo materno y fetal” y concluye que “la cantidad de DHA suministrada al feto por la madre a través de la placenta podría ser muy importante".

Además, en un estudio previo, los investigadores han demostrado que el consumo de pescado durante el embarazo se asocia con un mayor Coeficiente de Inteligencia (CI) en los niños a los 8 años; sin embargo, los investigadores se preguntan ¿qué hay en el pescado que determine ese efecto?  El trabajo identificó cómo el consumo de pescado está asociado con los niveles maternos de DHA, pero aún no hay datos respecto a si los niveles de DHA maternos están directamente relacionados con los resultados en los niños.

En el proyecto NUTRIMENTHE, que tiene previsto finalizar en 2013, se trabaja para resolver esta cuestión. El pasado mes de octubre sus investigadores  organizaron un simposium internacional con el tema Nutrición y Función Cognitiva en la Conferencia de las Sociedades de Nutrición Europeas que se celebró en Madrid. Este evento contó con la participación de investigadores de diferentes países, Bélgica, Alemania, Hungría, Italia, Países Bajos, Polonia, Reino Unido, Estados Unidos y España (Rovira i Virgili y Granada) que forman parte del consorcio NUTRIMENTHE.