Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Energías renovables. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Energías renovables. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de mayo de 2012

China invertirá 21.000 millones en eficiencia energética y energías renovables


El Ministerio ha explicado que pretende promocionar el uso de productos que ahorren energía y generadores que no produzcan emisiones de efecto invernadero.


El Gobierno chino ha anunciado que gastará este año unos 170.000 millones de yuanes (21.400 millones de euros) para promocionar el ahorro de energía, reducir las emisiones de efecto invernadero e impulsar las energías renovables, según ha informado el Ministerio de Finanzas.

El Ministerio ha explicado que pretende promocionar el uso de productos que ahorren energía y generadores que no produzcan emisiones de efecto invernadero. Además, quiere que se avance en el desarrollo de las energías renovables y en vehículos eléctricos o híbridos.

China es el mayor emisor del mundo de gases CO2, seguido por Estados Unidos. Este jueves, la Agencia Internacional para la Energía (IEA) ha informado de que el país asiático volvió a batir el récord de emisiones en un año que ya batió en 2010.

Sin embargo, el índice de emisiones de CO2 respecto a su PIB cayó el 15 por ciento entre 2005 y 2011, según la Agencia, lo que demuestra que el país está consiguiendo crecer sin provocar tantas emisiones.

A largo plazo, China pretende recortar sus emisiones en un 40 o 45 por ciento respecto a los niveles de 2003 e que las energías renovables supongan el 15 por ciento del consumo total de energía.

Representantes de 180 países se reúnen hasta el viernes en Bonn (Alemania) para conseguir un pacto para retrasar el cambio climático y sustituir al Protocolo de Kioto, que expira a finales de este año.

ECOticias.com – ep

martes, 22 de mayo de 2012

Arabia Saudí invertirá 100.000 millones de dólares en energías renovables

Curiosamente, se prevé que la cantidad de electricidad generada con el viento (con un recurso moderado) sea similar a la que se genere con fotovoltaica, con una potencia un 75% superior.


El reino Alauí, principal exportador de petróleo mundial y con las mayores reservas del planeta, ha hecho público un ambicioso programa de desarrollo de tecnologías renovables: en los próximos 20 años se van a invertir alrededor de 100.000 millones de dólares (78.000 M €) en instalar 54.000 MW. El objetivo es que en 2032 haya instalados 9.000 MW eólicos, 25.000 MW solares termoeléctricos, y 16.000 MW fotovoltaicos.

Curiosamente, se prevé que la cantidad de electricidad generada con el viento (con un recurso moderado) sea similar a la que se genere con fotovoltaica, con una potencia un 75% superior.
Según el Ministro del Petróleo saudí, Al- Naimi, el programa tiene el objetivo de “catapultar Arabia Saudí al grupo de los líderes mundiales en desarrollo de energías renovables” y cubrir un tercio de la demanda eléctrica del país con estas energías. “Sabemos que bombear petróleo del suelo no crea muchos empleos. No genera espíritu emprendedor, y tampoco afila conocimientos imprescindibles”, añadió.

Es decir que, para los saudíes, son las energías renovables las que generan espíritu emprendedor. España es un ejemplo: más de 200 empresas de todos los tamaños están en el sector eólico gracias a la apuesta por esta tecnología.

Para hacer realidad estos objetivos en Arabia Saudí, primero se organizarán dos rondas de subastas de potencia de cuatro tecnologías (incluida la geotérmica): la primera en 2013 con 650 MW para la eólica y otra en 2014 con 1.050 MW. A partir de 2015, se establecerá un sistema de primas que tomará como modelo el sistema alemán.

Que un país con tantos recursos fósiles haya dado un paso adelante hacia la sostenibilidad, admitiendo que el cambio climático es un problema para la humanidad, es una buena noticia. Esta decisión tiene mucho que ver con la ventaja económica que supone sustituir el petróleo utilizado para generación eléctrica por renovables, ya que estas son más baratas. Así el país mantiene las exportaciones de un recurso cada vez más demandado y escaso (los pozos de Noruega, Reino Unido y México están menguando su producción a un ritmo anual superior al 4%).

Para el caso de España, supone una oportunidad y un mensaje claro: las renovables son el futuro o no habrá futuro. Lo dicen el FMI, la AIE y la Comisión Europea: la dependencia energética es un peligro para las economías desarrolladas, y en España somos líderes mundiales, con un 80% de dependencia.

Más información en este enlace.

sábado, 7 de abril de 2012

Energías renovables, la lucha entre el clima y la avaricia


Hoy en día, el sueño se está convirtiendo en una realidad ya que los precios de la energía solar han bajado rápidamente.




Hace diez o veinte años, la energía solar era considerada un sueño remoto, a pesar de que el sol es una de las fuentes de energía más abundantes del mundo.

Hoy en día, el sueño se está convirtiendo en una realidad ya que los precios de la energía solar han bajado rápidamente, haciendo posible que, en unos pocos años, esta fuente de energía compita con la energía eléctrica generada por los combustibles fósiles. El costo de las celdas solares y de los microchips ha bajado en gran medida por la saturación del suministro de la materia prima que compone estas celdas: el polisilicón. Los precios se han desplomado en un 93% en los últimos tres años de $475 a $33 el kilogramo, en la medida que los fabricantes principales globales han aumentado masivamente su producción.

De acuerdo con el Instituto de Políticas de la Tierra, las compañías dedicadas a la manufactura de celdas fotovoltaicas solares (PV, por sus siglas en inglés), durante 2010, fabricaron una cifra récord de 24,000 megavatios de celdas PV en todo el mundo, más del doble de lo que se había fabricado el año anterior. En general, la producción de PV ha crecido casi 100 veces desde el año 2000 y los países siguen aumentando su consumo de energía solar. También la instalación de PV impuso un nuevo récord en 2010 con 16,000 megavatios instalados en más de 100 países.

Para el clima de nuestro planeta, estas son muy buenas noticias. Sin embargo, algunos políticos han recibido estas noticias de manera bastante escéptica. Temen que la caída de los precios elimine a los contendientes menos eficientes de la industria, llevándose consigo valiosos empleos en lo que ya se considera un año de recesión. Los empleos ahora se encuentran en el centro de la “Guerra Solar” entre los países que emiten las cantidades más elevadas de dióxido de carbono (CO2) hacia la atmósfera.

En noviembre, el mundo despertó con la noticia de que el Departamento de Comercio de los Estados Unidos había aceptado una petición de SolarWorld Industries Americas, Inc. para investigar la venta de paneles solares chinos a los EUA con descuentos desleales y con el argumento que estas empresas chinas pudieron haber recibido subsidios ilegales bajo las reglas del comercio mundial. Dos semanas después, China lanzó una sonda a los subsidios estadounidenses para las empresas de energía renovable y productos de cobertura solar, eólica e hidráulica. Ninguna de estas noticias es agradable para nuestro clima. Las investigaciones de los argumentos mencionados anteriormente – si llegasen a prevalecer – encarecerían el precio de esta energía si las prácticas “anti-dumping” afectasen a los paneles solares y sus componentes.

Alarmados por la limitada comprensión de nuestra interconectividad global, la Asociación de Industrias de Energía Solar de los Estados Unidos emitió un informe el año pasado, demostrando que las restricciones comerciales pudieran ser una amenaza a la industria, casi como darse un tiro en el pie. El informe explicaba que, aunque los módulos de silicón se pueden ensamblar en los EUA y etiquetarse como “Hecho en EUA”, la mayoría de los materiales empleados en su producción (vidrio, encapsulantes, aislantes y cajas de conexiones) tienen su origen en China, Japón y/o Europa. Más aún, mientras la mayoría de las celdas PV y obleas de silicio se producen en China y Taiwán, y llevan la etiqueta “Hecho en China” o “Hecho en Taiwán”, mucho del capital invertido en equipo es importado de Alemania, Suiza y los EUA. Con el mensaje clave argumentando que restringir las importaciones para proteger los empleos sólo puede impactar en países que realizan estas prácticas, la mayoría de los componentes y equipo provienen de diferentes partes del mundo.

Una mirada más detallada a la Guerra Solar revela también que SolarWorld Industries America Inc. no es en realidad una empresa estadounidense. Es la subsidiaria en los Estados Unidos de una empresa alemana, SolarWorld AG, que compite desde dentro de territorio norteamericano. Y es esta empresa la que se encuentra en pie de guerra para crear una barrera arancelaria para protegerse de China. Cómo es que los intereses de los consumidores o el ambiente se ven beneficiados por estas acciones sigue siendo una pregunta abierta, incluso si algunos empleos se crean o protegen. De acuerdo con información de su sitio web, la empresa da empleo a más de 1,000 trabajadores en los Estados Unidos.

Pero incluso, el argumento de los empleos merece un escrutinio más específico. La Coalición Estadounidense de Energía Solar Accesible (CASE, por sus siglas en inglés) se ha opuesto a la investigación en contra de China basándose en que cientos de miles de empleos en la industria de los Estados Unidos pudieran estar amenazados al aumentar los precios y bajar la demanda de productos solares.

La evidencia también muestra que las distorsiones comerciales, ya sean aranceles a las importaciones de la competencia o subsidios a los fabricantes nacionales, no necesariamente generan más empleos. En este año, la declaración de bancarrota del fabricante de paneles solares Solyndra, y la moratoria resultante del préstamo federal por $258 millones, nos pone a pensar. Los gobiernos no pueden inventar empleos ecológicos protegiendo a los fabricantes de estos productos. Lo que pueden y deben hacer es incorporar el costo ambiental de la quema de combustibles fósiles en el precio de éstos para que la energía renovable sea competitiva.

Las restricciones comerciales también son un objetivo en movimiento. Dos de las empresas que pudieran verse afectadas por las prácticas anti-dumping de los Estados Unidos, como resultado de las disputas que se avecinan, son LDK Solar y JA Solar Holdings, quienes han indicado que podrían mover sus operaciones fuera del país para evitar colocar la etiqueta de "Hecho en China" y provocar a las autoridades estadounidenses. Jack Lai, administrador financiero de LDK Solar, comentó: “Si las condiciones del negocio lo permiten, valoraremos realizar los ensambles en Norteamérica e incluso en África o Europa, si los clientes sugieren este tipo de demandas.” Si esto ocurriera, entonces los fabricantes de energía solar de China y Alemania tendrían que simplemente enfrentarse dentro de las fronteras estadounidenses (sin protección alguna), lo que nos demuestra la inutilidad de las guerras comerciales en un área interconectada.

Hoy en día, los fabricantes chinos dominan la industria mundial de energía solar, acercándose a una producción de 11,000 megavatios de celdas PV. Taiwán viene en segundo lugar, seguido por Japón, Alemania y los EUA. Aunque los políticos tienen derecho a preocuparse sobre dónde se fabrica el equipo de energía solar, también deberían considerar en dónde se va a consumir. Aunque Alemania se encuentra en 4to. lugar en la fabricación de celdas solares, es el líder, por encima de los demás países, en la generación de electricidad a partir de la energía solar, seguida por España, Japón e Italia. ¿Será posible que tanto los EUA como China, los emisores más grandes de CO2, no sólo queden rezagados en el consumo de energía solar, sino también conviertan la crisis climática mundial en una guerra de comercio de energía renovable?