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jueves, 13 de septiembre de 2012

Usan café para remover metales pesados del agua

Los metales pesados están entre los principales contaminantes del agua y que causan daños a los suelos expuestos a esas aguas.


Con un estudio en el que encontraron que los granos de café molido adsorben metales pesados del agua, dos estudiantes de la Universidad Nacional (UN) ganaron un premio de la Universidad del Valle. John Alexander Pachón Morales y Nathalie Gisela Vega Ávila, estudiantes de Ingeniería Química, recibieron el premio a la mejor ponencia en el XXII Encuentro Nacional de Estudiantes de Ingeniería Química y de Procesos (ENEIQ), que este año se celebró en la Universidad del Valle.

Los alumnos estudiaron la remoción del cadmio (un metal pesado subproducto de la minería y de los procesos de refinamiento de zinc que es el de mayor impacto en el país), empleando granos de café molido en el agua como medio adsorbente. De paso, evidenciaron el gran potencial de obtención de residuos que tienen las cafeterías.

Además, indican que los metales pesados están entre los principales contaminantes del agua y que causan daños a los suelos expuestos a esas aguas.

Según Jairo Téllez Mosquera, coordinador académico de la Maestría en Toxicología de la UN, el cadmio es considerado internacionalmente un cancerígeno. Además, causa la enfermedad conocida como itai-itai, que deforma los huesos y causa dolores y pérdida de funcionalidad en las articulaciones, especialmente de los huesos largos.

Téllez Mosquera recuerda que, según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), los niveles máximos aceptados de cadmio en alimentos están entre las 2 y las 40 partes por mil millones (ppb), cantidades que son muy pequeñas. Para el agua es de 50 ppb y para cultivos, de 250 ppb.

Las fuentes de contaminación

“Este problema es ocasionado por diferentes factores, entre las cuales se encuentran: la minería, soldaduras, pirotecnia, gasolina, pinturas industriales, electrónica, aleaciones, pilas eléctricas”, señalan los estudiantes.

Además, dicen, la mayoría de los métodos utilizados actualmente para remover los contaminantes del agua son poco eficientes y demasiado costosos.

“Todos los hallazgos indican que los granos de café pueden emplearse como un bioadsorbente de cadmio en soluciones acuosas, que exhibe ventajas económicas y de efectividad, aplicación y disposición”, afirman.

El proceso

Los estudiantes puntualizan que, luego de preparar los granos y las soluciones de metal en diferentes concentraciones, efectuaron los experimentos sobre un litro de solución. Después trataron las mezclas con el café y filtraron las soluciones al vacío.

“Hicimos análisis de espectrofotometría de absorción atómica (EAA) de la solución filtrada para así obtener la concentración de cadmio remanente”, dicen. Y agregan que obtuvieron un grado de remoción máximo luego de setenta minutos de comenzado el experimento.

“La capacidad máxima de adsorción encontrada es de 7,91 mg de metal por gramo de adsorbente, que es un valor intermedio en comparación con el de otros adsorbentes empleados para fines similares”, aseguran.
También cuentan que llevaron a cabo estudios termodinámicos, cinéticos y de equilibrio de los resultados, lo que les permitió llegar a estas conclusiones.

“Esto es de gran relevancia y demuestra la superioridad investigativa de la UN y de su Departamento de Ingeniería Química frente a otros programas de otras instituciones de educación superior del país, pues en el evento concursaban, no solo estudiantes de pregrado, sino también de maestría y especialización”, manifiestan los estudiantes.

domingo, 20 de mayo de 2012

Cae el mito de que el café es malo para la salud

Después de años de investigaciones sin resultados definitivos sobre sus presuntos efectos nocivos para la salud, un nuevo estudio a gran escala descubrió justamente lo contrario: sus consumidores tienden a vivir más.


El estudio con 400 mil personas es el más grande efectuado sobre el tema, y los resultados deberían tranquilizar a los amantes de la bebida aromática que hasta ahora creían que es un placer que podría hacerles daño. "Nuestro estudio indica que ese no es el caso", resumió el líder de la investigación, Neal Freedman, del Instituto Nacional para el Cáncer. "De hecho, podría haber un modesto beneficio en beber café", agregó.

Nadie sabe por qué. El café contiene un millar de cosas que pueden afectar la salud, desde útiles antioxidantes hasta pequeñas cantidades de sustancias relacionadas con el cáncer. Su ingrediente más estudiado -la cafeína- no formó parte de los resultados del nuevo estudio.

No es que los estudios previos fueran incorrectos. Existen pruebas de que el café puede elevar el colesterol malo, así como la presión arterial en el corto plazo, y estos a su vez pueden incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas.

Incluso en el nuevo estudio, al principio parecía que los bebedores de café morían a una mayor tasa, pero también tienden a fumar, a beber más alcohol, a comer más carne roja y a ejercitarse menos que los que no toman café. Una vez que los investigadores consideraron esos factores, surgió un patrón claro: cada taza de café diaria eleva las probabilidades de vivir más.

El estudio fue realizado por los Institutos Nacionales de Salud y por la asociación estadounidense de jubilados AARP. Los resultados se publicaron en la revista New England Journal of Medicine.

Sin embargo, todo ello no prueba que el café haga que la gente viva más: sólo que parece haber una relación. Al igual que la mayoría de los estudios sobre dieta y salud, este se basa estrictamente en la observación de los hábitos de las personas y en el estado de salud resultante, así que no demuestra causa y efecto.

No osbtante, con tanta gente involucrada en el estudio, con más de una década de seguimiento y con suficientes fallecimientos para comparar, "ésta es quizá la mejor evidencia que tenemos" y que quizá tendremos, dijo el doctor Frank Hu, de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard.

Los resultados

El nuevo estudio comenzó en 1995 e involucró a miembros de la AARP de entre 50 y 71 años que radicaban en California, Florida, Luisiana, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Pensilvania, Atlanta y Detroit. No se incluyeron personas que ya tenían males cardiovasculares o cáncer. Tampoco participaron individuos que llevaran dietas con demasiadas calorías por día o demasiado pocas. El resto dio información sobre consumo de café una sola vez, al inicio del estudio.

"La gente es bastante estable en su consumo de café a lo largo de su vida", así que la medición única no debe ser una limitante de relevancia, dijo Freedman.

De los 402.260 participantes, unos 42.000 no bebían café. Unos 15.000 bebieron seis tazas o más al día. La mayoría tomaban dos o tres.

Para 2008, unos 52.000 habían muerto. Comparados con los que no bebían café, los varones que tomaban dos o tres tazas al día tenían 10% menos probabilidades de morir a cualquier edad. Para las mujeres, la diferencia era de 13 por ciento.

Incluso una sola taza al día parecía reducir el riesgo un poco: 6% en hombres y 5% en mujeres. El efecto más fuerte fue en mujeres que tomaban cuatro o cinco tasas al día: con 16% menos riesgo.

Ninguno de esos es un número grande, y Freedman no pudo decir cuánta vida extra se obtiene con café.

"Realmente no puedo calcularlo", dijo, en especial porque el tabaquismo es un factor clave que afecta la longevidad a cualquier edad.

Los bebedores de café tendían menos a morir de enfermedades cardiacas o respiratorias, de accidentes cerebrovasculares, diabetes, lesiones, accidentes o infecciones. Y no se detectó efecto algunos en riesgo de muerte por cáncer. 


Fuente: AFP

viernes, 24 de febrero de 2012

Cuatro tazas diarias de café mejora el rendimiento cognitivo

La experta ha realizado estas afirmaciones después de realizar un trabajo, impulsado por el Centro de Información Café y salud (CICLOS), consistente en la revisión de los estudios científicos más relevantes sobre esta materia.


Cuatro tazas diarias de café o el equivalente a 400 miligramos de cafeína aumenta la velocidad de respuesta, la precisión, y hace que la persona cometa menos errores, afirma Ana Adán, profesora del Instituto de Investigación en Cerebro, Cognición y Conducta de la Universidad de Barcelona, quien asegura que su ingesta también previene la aparición del Alzheimer.
  
La experta ha realizado estas afirmaciones después de realizar un trabajo, impulsado por el Centro de Información Café y salud (CICLOS), consistente en la revisión de los estudios científicos más relevantes sobre esta materia.
  
Así, explica que la cafeína ayuda a vencer la somnolencia y a mejorar el rendimiento cognitivo, especialmente cuando la persona está fatigada o tiene falta de sueño. En sus palabras, la persona que ingiere esta sustancia procesa mejor la información y mejora su ánimo subjetivo. En definitiva, se siente "más eficiente, vigoroso y motivados por el trabajo", precisa.
  
No obstante, recuerda que para mantener un "buen estado de alerta" es "imprescindible" haber dormido las horas necesarias, "pero cuando este descanso no se produce, ciertas sustancias como la cafeína, pueden ayudar a mejorar el estado de vigilia siempre y cuando se utilice de forma responsable".
  
En este sentido, asegura que 400 miligramos de cafeína es "una dosis responsable que no genera riesgos para la salud" y que su ingesta está indicada para apnea prematura, somnolencia, fatiga y agotamiento.
  
La investigadora subraya las propiedades antioxidantes de la cafeína "que neutralizan a los radicales libres" y que, por tanto, actúan contra el envejecimiento, el cáncer de faringe y esófago, y la demencia. No obstante, puntualiza que este fenómeno se produce "si alguien tiene el hábito, pero que si se tienen los síntomas no vas a obtener beneficios".
  
En contraposición, Adán advierte de que una dosis superior a 400 miligramos es una "cantidad abusiva" y que, en personas de riesgo, puede provocar taquicardias o insomnio, y empeora el tiempo y la calidad del sueño.
  
Asimismo, su consumo está contraindicado en mujeres embarazadas, que no pueden excederse de los 600 miligramos, "ya que aumenta el riesgo de aborto". Tampoco, en personas que padezcan alteraciones cardiovasculares o gastrointestinales, insomnio, insuficiencia hepática o trastornos de ansiedad. Su ingesta tampoco está recomendada en niños menores de 12 años y personas que padezcan insuficiencia renal.

CON AZÚCAR, MEJOR

Por otro lado, Adán reconoce que la combinación ideal es la de cafeína y glucosa, por lo que recomienda la ingesta de esta sustancia con bajas dosis de glucosa --menos de 25 gramos--, especialmente en adultos jóvenes, ya que una ingesta excesiva de azúcar predispone a desarrollar obesidad y síndrome metabólico.
  
Además, la ingesta de café supone una hidratación añadida, "fundamental para el correcto rendimiento del cerebro", precisa la experta. "En estados de fatiga, tomar un café, que además de agua contiene cafeína puede ser una buena alternativa y una estrategia eficaz para aumentar el rendimiento", argumenta.
  
Por último, esta experta explica que, una vez producida la ingesta de cafeína, a los 30-45 minutos esta sustancia llega a la sangre y se producen las reacciones, que suelen durar entre tres y seis horas. Precisa además que su metabolización y expulsión varía en función de la edad. "La gente mayor tarda más que la joven", concluye.