Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Perros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perros. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Perros paralíticos vuelven a caminar tras un trasplante de células de su hocico


Científicos de la Facultad de Veterinaria de Universidad de Cambridge y del MRC's Regenerative Medicine Centre (Reino Unido) han logrado que perros afectados por parálisis vuelvan a caminar tras inyectarles en la médula espinal un cultivo de células procedente de las membranas mucosas de su hocico.


Estas células, llamadas células de la glía envolvente olfatoria (OECs, en sus siglas en inglés) se encuentran en la parte trasera de la cavidad nasal y son las únicas en las que las fibras nerviosas continúan creciendo durante la edad adulta. Los científicos creen que tienen un gran potencial en la reparación de médula espinal dañada.

El experimento, cuyos resultados han sido publicados en la revista Neurology Journal Brain, ha sido llevado a cabo con 34 perros que habían sufrido daño medular y que no podían caminar con sus patas traseras

A 23 de estos perros se les inyectó el cultivo de células en la zona medular dañada y al resto se les administró un líquido neutro.


jueves, 11 de octubre de 2012

Los perros bien desayunados buscan mejor


Desayunar incrementa la precisión en la capacidad de búsqueda en los perros, de acuerdo a un nuevo estudio.


Investigadores de la Universidad de Kentucky (Estados Unidos) probaron el rendimiento de perros entrenados tras alimentarse por la mañana o después de ayunar.

El estudio determinó que los canes buscan de forma más precisa media hora después de haberse alimentado que aquellos que no lo hicieron.

Los resultados de la investigación realizada por la Dra. Holly Miller y su colega Charlotte Bender fueron publicados recientemente en la revista Behavioural Processes.

Los estudios que demuestran que los niños tienen un mejor rendimiento en ejercicios cognitivos tras haber tomado el desayuno llevaron a la Dra. Miller a "preguntarse si el desayuno también mejoraría el rendimiento de los perros".

Así que las autoras de la investigación probaron la precisión de perros domesticados (Canis familiaris) para encontrar comida escondida.

Para asegurarse de que todos los perros habían agotado sus niveles de energía antes de la prueba, debían exhibir autocontrol durante diez minutos en un ejercicio de "sit and stay" (sentarse y quedarse quieto).

Un estudio previo realizado por la Dra. Miller demostró que el esfuerzo de autocontrol reduce los niveles de energía de los perros, así como su capacidad para realizar ciertas tareas.

A los perros se les mostró un manjar que luego fue escondido en uno de seis contenedores. Los que habían tomado desayuno media hora antes llegaron al objetivo con más precisión que los que no habían comido durante 12 horas.

"El hallazgo clave aquí es bastante simple: el desayuno puede ayudar al rendimiento de los perros", le dijo a la BBC la Dra. Miller.

Pero, ¿se aplica lo mismo para sus parientes salvajes, como lobos, coyotes y chacales?

"Aquí es donde se pone un poco complicado", dijo la investigadora.

Una dieta bien balanceada

Cuando "los perros comen una dieta rica en hidratos de carbono (como un perro domesticado ), sus cerebros son más dependientes de la glucosa y se ven más afectados por las fluctuaciones en los niveles de glucosa", explicó Miller.

Pero con una dieta basada en carne de animales cazados, donde el nivel de carbohidratos es bajo pero el contenido de grasa es alto, el cerebro cambia a su fuente de combustible secundaria de cuerpos cetónicos en lugar de la preferida glucosa.

"Si estos animales están consumiendo una dieta natural, que no fue hurgada en la basura, probablemente están en un estado de cetosis donde la energía para los procesos neuronales no fluctúa mucho", dijo Miller.

Esto significa que una pequeña comida por sí sola no puede tener un gran efecto en la resolución de problemas y puede hacer a los "lobos y coyotes menos impulsivos y más cautelosos".

"Cuando tienen hambre –agrega– se vuelven menos capaces de controlar su comportamiento y esto podría ser porque, cuando están hambrientos, son mucho más peligrosos e impredecibles".

martes, 12 de junio de 2012

Si su perro es agresivo, a lo mejor le duele algo


Un equipo de investigadores del departamento de Ciencia Animal y de los Alimentos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) analizó entre 2010 y 2011 los problemas de agresividad de 12 perros de raza.


Varios factores pueden explicar la agresividad de los perros: las condiciones de la madre durante la gestación, la manipulación del cachorro durante el período neonatal, la edad al destete, las experiencias del animal durante el período de socialización, la dieta, el ejercicio, la genética o las técnicas de aprendizaje basadas en el castigo activo en la edad adulta. Pero un comportamiento agresivo también se manifiesta por la presencia de patologías y de dolor en el perro.

Un equipo de investigadores del departamento de Ciencia Animal y de los Alimentos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) analizó entre 2010 y 2011 los problemas de agresividad de 12 perros de raza (schnauzer gigante, setter irlandés, pit bull, dálmata, dos pastores alemanes, mastín napolitano, shih-tzu, bobtail, pastor catalán, chow-chow y doberman) que acudieron con sus dueños al Hospital Veterinario de la UAB.

“Todos (once machos y una hembra) fueron diagnosticados de agresividad por dolor. De los 12, ocho habían sufrido displasia de cadera”, señala a SINC Tomás Camps, autor principal del estudio que se publica en Journal of Veterinary Behavior, e investigador del Servicio de Nutrición y Bienestar Animal de la UAB.

Los científicos identificaron las circunstancias más frecuentes en que los perros eran agresivos, las posturas más características, el blanco más frecuente de los ataques y si eran impulsivos, es decir, si mostraban o no señales antes de atacar.

El estudio demuestra que los perros que ya eran agresivos por otras causas antes del inicio del dolor atacaron a sus dueños con mayor intensidad y frecuencia cuando se les retiró la comida, se les desplazó de la zona de descanso o se les obligó a hacer algo. Los animales mostraron agresividad en los mismos contextos (o casi) que en los que ya eran agresivos.

Por otra parte, “los perros que nunca habían sido agresivos antes del inicio del dolor empezaron a serlo en circunstancias en los que se les intentó manipular”, informa Camps.

Además, el trabajo demuestra que estos perros fueron más impulsivos, es decir, atacaron sin dar señales previas, como un gruñido. El equipo de investigación declara que “si la mascota es manipulada cuando siente dolor, esta reaccionará agresivamente con rapidez para evitar más molestias, sin que el propietario pueda prever el ataque”.

Diagnosticar la displasia de cadera

La displasia de cadera canina –una enfermedad ósea hereditaria y degenerativa que afecta a la articulación que une la cadera y la cabeza del fémur– afecta a más del 40% a golden retrievers, labradores retrievers y rottweillers, y en general puede producirse en cualquier raza de perro grande. En razas pequeñas es menos frecuente.

El nuevo estudio sugiere que el dolor producido por la displasia de cadera es un importante factor de riesgo de la agresividad en perros grandes. Pero el problema surge cuando el perro experimenta periodos de poco dolor y esta enfermedad no se diagnostica a tiempo.

Los investigadores recalcan la importancia del diagnóstico y el tratamiento del dolor ya que “puede tanto causar un problema de agresividad como empeorar uno preexistente”, manifiesta Camps.

domingo, 1 de abril de 2012

Los empleados son más productivos si llevan su perro al trabajo

Según un estudio científico, la presencia de los canes ayuda a reducir el estrés de sus amos. El resto de empleados también pasa de mejor manera la jornada laboral.


La presencia de perros en el lugar de trabajo no sólo puede contribuir a reducir el estrés de sus amos sino a ayudar a los demás empleados a pasar de mejor manera su jornada laboral, señala el informe, publicado en la última edición del International Journal of Workplace Health Management.


"Los perros son una eficaz barrera al estrés", declaró el profesor Randolph Barker, de la Escuela de Comercio de la Virginia Commonwealth University, situada en Richmond (este de Estados Unidos). Informes anteriores habían ya demostrado los efectos benéficos de la presencia de perros en hospitales y casas de retiro, pero Randolph Barker asegura que el estudio desarrollado por su equipo de cinco investigadores es el primero que se focaliza en la relación entre canes y lugar de trabajo.

Los perros son, además, una solución "de bajo costo y están fácilmente disponibles para las empresas".

Los investigadores llevaron a cabo su estudio a lo largo de una semana, analizando el comportamiento de 76 trabajadores voluntarios divididos en tres grupos: aquellos que llevan a su perro al lugar de trabajo, los que tienen un animal pero lo dejan en casa y los que no tienen animales domésticos.

Las diferencias de niveles de estrés entre aquellos que fueron a trabajar con sus perros y aquellos que no lo hicieron "fueron sorprendentes", señaló Barker. En compañía de su mascota, "los empleados se mostraban mucho más satisfechos" de su vida laboral, indicó.

El estudio comprobó igualmente que la presencia de los animales promueve una mayor interacción entre los trabajadores.




Fuente: AFP