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martes, 20 de noviembre de 2012

El domingo se batió el record de españoles viendo la televisión


El cocktail formado por final de España en la Copa Davis, Fórmula 1 y mal tiempo, produjo que un total de 36,6 millones de españoles vieron al menos un minuto la televisión.


Este domingo fue el día de mayor número de contactos de espectadores con la pequeña pantalla en la historia de la televisión, cuando ocho de de cada diez espectadores vieron al menos un minuto la televisión, según un estudio de Barlovento Comunicación con datos de Kantar Media.

Dichos datos, difundidos este lunes, reflejan que el 83,3 por ciento de la población vio por lo menos sesenta segundos de televisión en la jornada de ayer. El momento de mayor número de contactos del telespectador con la pequeña pantalla se produjo a las 21.19 horas, cuando 21.123.000 espectadores estaban viendo la televisión.

Además, las cifras del estudio revelan que este domingo fue el segundo día de mayor consumo de televisión de la historia con 311 minutos de media por persona (5 horas y 11 minutos). El día de mayor consumo fue el cinco de febrero de este año, con 312 minutos.

Respecto al perfil de las personas que más estuvieron delante de la pequeña pantalla destacan los mayores de 64 años (382 minutos de media), el grupo de 45 a 64 años (376 minutos) y los hombres (313 minutos). Las mujeres estuvieron de media 310 minutos.

Los que más televisión consumieron, por comunidades autónomas, fueron: Andalucía y Cataluña (333 minutos de media por persona), Valencia (323 minutos), Castilla La Mancha (319 minutos) y Aragón (318 minutos), seguidos de Murcia (305 minutos), País Vasco (310 minutos), Madrid (301 minutos), Asturias (300 minutos), Castilla y León (295 minutos), Canarias (279 minutos), Baleares (278 minutos), y Galicia (256 minutos). 

Españoles, franceses y alemanes, los que más vacaciones disfrutan


Estos europeos disfrutan uma media de 25-30 días libres frente a los 13-14 de japoneses y estadounidenses.


Los trabajadores de España, Francia, Alemania y Brasil son los que más vacaciones se toman anualmente, frente a los japoneses, coreanos, estadounidenses y mexicanos, que tienen menor número de días libres, según un estudio realizado por Expedia.

En concreto, el informe apunta que los europeos consideran que las vacaciones son un derecho y no un beneficio, con una media de entre 25 y 30 días libres a lo largo del año, a los que hay que sumar las fiestas religiosas y nacionales.

Así, los trabajadores de Francia y España tienen una media de 30 días de vacaciones, de los cuales aprovechan todos, mientras que los alemanes tienden a disfrutar 28 de los 30 a los que optan, y los británicos, noruegos y suecos rondan los 25 días vacacionales.

Japón, el polo opuesto

Los nipones cuentan con una media de 13 días de descanso al año, de los que apenas se toman cinco, al igual que en Corea del Sur, donde de diez solo disfrutan siete. Además, los estadounidenses y mexicanos disfrutan una decena de días aunque cuentan con 12 y 14 días, respectivamente.

Entre las conclusiones del estudio destaca que los trabajadores italianos y japoneses son los que dejan más días sin disfrutar, con ocho jornadas en ambos casos, mientras que brasileños, británicos, canadienses, daneses, franceses, noruegos, españoles y suecos tienden a gastar todas las vacaciones que les dan.

Como razón para no aprovechar todos los días de vacaciones, los encuestados insisten en que el principal problema es la coordinación con la familia y los amigos, aunque también se destacan las dificultades económicas.

miércoles, 10 de octubre de 2012

El vasco y el catalán no tienen quien les escriba...en la web


El catalán, el vasco y el gallego corren un serio peligro de extinción digital. El escaso soporte de tecnología lingüística reduce notablemente las posibilidades de estas lenguas de sobrevivir en los formatos electrónicos.


Las voces independentistas en catalán o los compromisos electorales lanzados en euskera y gallego tienen muy difícil hacerse oir en los portales digitales. Aunque los políticos y una parte de los ciudadanos defiendan calurosamente estas lenguas, la tecnología para la traducción automática o el procesamiento de textos está limitada a los idiomas mayoritarios.

No parece que la situación vaya a cambiar, por lo que cabe esperar un debilitamiento de estos idiomas en la web, tanto que pueden acabar por extinguirse, un peligro que es más fuerte para el euskera y el gallego, ya que sobre el futuro del catalán cabe ser "moderadamente optimista", concluye una investigación del Instituto Universitario de Lengua Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra.

El trabajo forma parte de Meta-Net, una red de excelencia europea integrada por 60 centros y 34 países, que ha estudiado 23 lenguas oficiales europeas y otros idiomas importantes a nivel nacional y regional. Como las lenguas españolas, el islandés, letón, lituano y maltés tienen pocas ayudas digitales y por tanto los riesgos son similares. Por el contrario, el inglés posee un buen soporte y se coloca en primera posición, seguido del español, francés, alemán, neerlandés e italiano, que cuentan con un soporte tecnológico moderado. En cualquier caso, el análisis matiza que ninguna lengua goza de un soporte excelente.

La profesora y coordinadora del estudio, Nuria Bel, destaca que desde Cataluña, Galicia y País Vasco ha habido iniciativas para preservar sus idiomas, pero "al final el problema es económico. Como con el español se resuelve todo porque tiene muchos hablantes, se espera que el resto de lenguas tenga la misma trayectoria. Pero en realidad tenemos que compararlas con el danés o el noruego, que cuentan con un número de hablantes similar, y lo que se ve es que éstos idiomas tienen el apoyo de un país, que es mucho más fuerte".

El documento recuerda que la aparición de la imprenta favoreció el intercambio de información en Europa pero llevó a la extinción a lenguas minoritarias, como el dálmata. En opinión de Bel, lo mismo podría suceder en la era digital con el gallego, el catalán y el euskera. "Si no hay traductores o correctores gramaticales, entre otras herramientas, los idiomas van perdiendo peso y utilidad y hay mucho riesgo de que queden reducidos al ámbito doméstico y se acaben perdiendo", señala.

Recortes a la lengua

La crisis económica también es una amenaza para las lenguas. "El informe dice que no se puede dejar esta cuestión a las fuerzas del mercado y que tampoco se puede confiar en que los estados resuelvan la cuestión", indica la profesora. "En las épocas de 'vacas gordas' había apoyo oficial, pero ahora la inversión ha descendido y si no se ponen a disposición de los ciudadanos las herramientas necesarias, acabarán hablando otros idiomas y los minoritarios se perderán".

A cada país le corresponde velar por sus lenguas, y a la Unión Europea facilitar la circulación de las mismas. Pero "en el caso de lenguas oficiales que no están protegidas por sus estados existe un vacío; y si la Xunta de Galicia o la Generalitat no invierten en mantener sus lenguas, ni tampoco lo hace el Gobierno central, acabaremos perdiendo todos".

Nuria Bel lamenta que con los recortes "el tratamiento informático de la lengua ha ido desapareciendo y no parece que vaya a haber ningún tipo de apoyo. Con el bajón la gente se acostumbra a no disponer de determinadas herramientas y esto tendrá un impacto futuro". Sin embargo, no toda la responsabilidad debe recaer en los políticos y "los ciudadanos también se deben implicar en estas cuestiones".

El análisis concluye que "podemos ser moderamente optimistas acerca del apoyo tecnológico a la lengua española. En España existe una pequeña industria linguística y se han producido y distribuido recursos y tecnologías de última generación. Sin embargo, el tamaño de los recursos y el número de herramientas son muy inferiores a las existentes para el inglés" .

Las instituciones de la UE gastan casi mil millones de euros al año en mantener su política de multilingüismo, esto es, traduciendo documentos e interpretando internvenciones orales. Los costes se podrían reducir con el desarrollo de tecnologías lingüísticas.

La coordinadora del estudio subraya que "las lenguas son importantes desde el punto de vista democrático y nadie es responsable de que le hablen en una determinada lengua desde su nacimiento. Desde este punto de vista, la lengua es un derecho como otro y tiene que ser defendida por encima de los intereses del mercado".