Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Energía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Energía. Mostrar todas las entradas

martes, 26 de febrero de 2013

España es el país de la UE con la energía más cara y el único con déficit de tarifa


El Presidente de ANPIER, Miguel Ángel Martínez-Aroca, se reunirá con el Secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal; y con Luis Jesús Sánchez de Tembleque, Director de Energía Eléctrica de la CNE. Martínez-Aroca exigirá tanto al MINETUR como a la CNE una auditoria de costes del sistema eléctrico español, que sirva para ofrecer a los ciudadanos la imagen real de los costes que soporta nuestro sistema y cómo se les repercute.


España es el país de la Unión Europea en el que los ciudadanos pagan la energía más cara y el único en el que se ha generado déficit de tarifa, que alcanza los 30.000 millones de Euros, lo que supone que cada español debe 638 Euros por la energía consumida en los últimos 10 años. Por si esto fuera poco, el índice de pobreza energética que registra nuestro país es alarmante: se estima que cerca del 14% de la población, unos 6 millones de personas, son incapaces de mantener la vivienda en unas condiciones de climatización adecuadas para la salud y que el número de muertes por este motivo supera al de la siniestralidad en las carretera españolas.

Esta realidad contrasta fuertemente con  elevadas cifras de facturación que acumulan en cada ejercicio las grandes compañías eléctricas, lo que les ha permitido alcanzar un alto grado de internacionalización y ofrecer millonarias retribuciones tanto a sus directivos como a sus consejeros externos, que en muchos casos fueron altos cargos de la Administración que influyeron de manera decisiva en la configuración de nuestro actual sistema energético.

ANPIER considera que, en la coyuntura de crisis y pobreza energética que sufre la ciudanía, es una obligación del Estado realizar este ejercicio de transparencia serio y riguroso, para que se expliquen los diferentes costes del sistema y, en concreto, los costes reales que supone cada modalidad de generación, así como los impactos positivos y negativos para la sociedad y el medio ambiente de cada tecnología generadora de electricidad.

Tanto desde el Gobierno como desde UNESA se ha reiterado públicamente cuál es el impacto económico que supone las primas a las renovables en los costes del sistema, sin especificar cuáles son sus retornos económicos y medioambientales; pero se le ha ocultado a la ciudadanía el balance completo y, en especial, las partidas más sorprendentes, como pueden ser, entre otras, los costes de la moratoria nuclear, 76.000.000 de Euros en 2013: 1,6 Euros por español, que se abona a las eléctricas en concepto de no desarrollar energía nuclear.

Los costes por interrumpibilidad, 749.000.000 de Euros en 2013, 16 € por español que se entregan a varias multinacionales por si se diera el caso de que se quedaran sin fluido eléctrico por problemas en la red, hecho más que improbable y que el propio ministro ha tenido que justificar con argumentos vinculados a la deslocalización de tejido empresarial, que paradójicamente se encuentra seriamente dañado debido a los elevados costes de la energía.

Pero sobre todo, por ser lo más gravoso para los españoles, el sobreprecio que pagamos por el 30% de la energía que consumimos, que es de origen nuclear e hidráulica y que, con datos de la CNE de 2011, nos supuso un coste anual de 4.015.646.979 Euros, cuando el coste real de producción fue de 1.066.509.141 Euros. Esto supone que abonamos un gasto inexistente de 2.949.137.838 Euros cada año: 62 Euros por español.

Esta información no le está llegando al ciudadano con la misma intensidad que se hace supuesta didáctica sobre los costes de las renovables y el impacto que estas tienen en el sistema, cuando en España, sólo 3,5 % de la energía producida es de origen solar fotovoltaico, a pesar de ser una tecnología con un potencial generador atractivo, y de que nuestras condiciones geográficas y climatológicas resultan óptimas.

La Comisión Europea, en el Dictamen del Consejo sobre el programa de estabilidad de España para 2012-2015, sentencia: "Una competencia insuficiente en el sector energético ha contribuido, al menos en parte, a la constitución del déficit tarifario al favorecer una compensación excesiva de algunas infraestructuras, tales como centrales nucleares y grandes centrales hidroeléctricas, ya amortizadas"

Sin embargo, el Gobierno, con la reciente publicación de la Orden IET/221/2013, de 14 de febrero, por la que se establecen los peajes de acceso a partir de 1 de enero de 2013 y las tarifas y primas de las instalaciones del régimen especial ha definido el marco energético español, ha apostado por las fuentes fósiles y nucleares, puesto que dicha orden incrementa las tarifas de estas energías contaminantes: gas natural, gasóleo, carbón y  fuel, y eleva la retribución a la energía nuclear; mientras que, por otra parte, reduce las retribuciones a las energías limpias.

Estas decisiones, junto con la pública predisposición de alargar la vida de las centrales nucleares, como el caso de Garoña, más allá de sus límites razonables y quebrantando la normativa que establecía los plazos de solicitud de renovación,  definen cuál es el modelo energético español, muy alejado del paradigma europeo y del que desarrollan países de referencia como Alemania, que ha diseñado su futuro energético sobre la energía fotovoltaica y que clausurará todas sus centrales nucleares en menos de 9 años.

El Presidente de ANPIER, Miguel Ángel Martínez-Aroca, ha declarado que “frente a este desolador escenario energético y el reparto lacerante, arbitrario y asimétrico de la riqueza y el confort, las 55.000 familias que generamos energía solar fotovoltaica en España no nos vamos a cruzar de brazos ni vamos a callarnos, porque nos sentimos triplemente estafados: como productores, como consumidores y como ciudadanos”.

jueves, 25 de octubre de 2012

Aire acondicionado, una fuga constante de recursos energéticos

Científicos de la Unidad Asociada de Ingeniería de Sistemas Energéticos (CSIC-Universidad Carlos III de Madrid) han desarrollado un estudio para conocer no sólo la energía que se consume, sino las emisiones de CO2 que se generan. Uno de los resultados refleja que la climatización de las viviendas puede alcanzar hasta un tercio del consumo eléctrico en los momentos del verano que más energía se requiere en un gran ciudad.
 

El objetivo de la investigación es cuantificar el consumo eléctrico por climatización residencial en una ciudad y conocer lo que se podría ahorrar si se mejorara la eficiencia de los equipos. “En el pico de consumo eléctrico en Madrid hemos visto que un tercio del mismo puede ser debido a la climatización”, comenta el profesor de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M), Amancio Moreno, del departamento de Ingeniería Térmica y de Fluidos.

“Esto significa que si somos capaces de mejorar la eficiencia de las máquinas de climatización, o cambiamos la fuente de energía que consumen, bajaría el pico de demanda eléctrica, lo que representa una información muy interesante para las compañías eléctricas y el redimensionamiento de toda la red eléctrica en general”, concluye.

Para realizar el estudio, publicado en la revista Energy, los investigadores realizaron una simulación del consumo eléctrico  de la Comunidad de Madrid. Para ello, emplearon los datos del Instituto Nacional de Estadística sobre el número de viviendas y el número de equipos de climatización y refrigeración instalados en la Comunidad. Después, a partir del consumo estacional de unas máquinas, extrapolaron el consumo a toda la población. Este método, resaltan los autores, puede ser adaptado para su uso en otras regiones.

A nivel estatal puede resultar muy interesante también, según los autores del estudio, conocer los niveles de dióxido de carbono derivados del consumo eléctrico proveniente de la climatización. Y es que este tipo de máquinas de aire acondicionado tienen un gran rango de mejora, ya que “existe el frío gratuito, mediante aparatos que refrigeran y que sólo consumen energía solar”, señala el profesor Amancio Moreno.

“Si fuéramos capaces de bajar el consumo de energía eléctrica mediante esta nueva generación de sistemas de refrigeración, seríamos capaces de bajar las emisiones de dióxido de carbono, uno de los gases que producen el efecto invernadero”, señala el experto.

El grupo de investigación de Ingeniería de Sistemas Energéticos de la UC3M investiga, en este sentido, con bombas de calor y máquinas de absorción que mejoran la eficiencia de los sistemas de climatización utilizando energía solar. “Tenemos una bomba de calor que mejora su eficiencia cuando hay energía solar disponible”, revela el profesor Moreno. Otra línea en la que trabajan es en la de intentar adaptar el consumo a la demanda, para que cuando se necesite menos frió la máquina consuma menos.

“Es algo que no resulta fácil porque habitualmente los aparatos consumen mucho cuando se salen de su rendimiento óptimo, por lo que hay que aplicar técnicas de caudal variable”, explica el ingeniero. De hecho, en Madrid las máquinas de climatización doméstica trabajan al 50 por ciento de media durante el verano.

“Eso nos da una idea de que el equipo que compramos está sobredimensionado y que solamente va a trabajar bien en determinados picos de potencia, porque durante el resto de temporada va a funcionar a carga parcial y a un rendimiento más  bajo”, comenta Moreno. “Nuestro objetivo –resume– es mejorar ese rendimiento a esa carga parcial porque con ello conseguiríamos también bajar bastante el consumo estacional”.

martes, 2 de octubre de 2012

Logran investigadores de la UABC convertir energía solar en térmica

El desarrollo se encuentra instalado en el Centro de Estudios de las Energías Renovables  y está en proceso de patente. Con la creación de un colector y dos sistemas para generar vapor a partir del uso de la energía solar, investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) aprovechan una fuente de energía inagotable como el sol y ofrecen una alternativa a los combustibles fósiles.

 

Los especialistas del Centro de Estudios de las Energías Renovables (CEENER) del Instituto de Ingeniería de esta casa de estudios, Nicolás Velázquez Limón y Fernando Lara Chávez, diseñaron un captador que concentra y convierte la radiación solar directa en una fuente primaria de energía térmica que impulsa la producción de vapor de dos sistemas de generación independientes bajo modo solar o en forma híbrida solar-biogás de manera ininterrumpida.

“El concentrador lineal de Fresnel desarrollado debe tener la capacidad de satisfacer las necesidades térmicas dentro del rango de los 100 a los 300°C. Su diseño geométricamente está compuesto de espejos espaciados de forma estratégica que la radiación solar que incide en el área de apertura es enviada hacia un absorbedor situado en la zona focal por donde circula agua como fluido de trabajo”

“De esta forma, el colector puede producir vapor de forma directa para posteriormente suministrarlo a una aplicación determinada, o en su defecto se puede contar con un segundo sistema, en el cual el vapor es producido con ayuda de otros dispositivos; la implementación del biogás en ambos sistemas ayudará a suministrar la energía térmica necesaria al fluido cuando se presenten nublados que afecten la producción de vapor solar”, explicó Fernando Lara Chávez.

Actualmente el prototipo desarrollado se encuentra instalado en la plataforma solar del CEENER y está en proceso de patente, mientras en los próximos meses se realizarán pruebas experimentales de ambos sistemas con la finalidad de evaluar el comportamiento operativo del concentrador solar y estimar la eficiencia global del sistema.

Esto porque las condiciones climatológicas son variables importantes que afectan la operabilidad de los dispositivos de captación.

“En gran parte de México contamos con excelentes niveles de radiación solar que favorecen a la implementación de este tipo de tecnologías, sin embargo estamos desaprovechando una fuente inagotable de energía que es gratis y que contribuye en gran medida con la preservación de nuestro medio ambiente, entre otras”, mencionó.

Para el especialista es el momento para que nuestro país comience a ver otras opciones de energía tales como la energía eólica, fotovoltaica, fototérmica, hidráulica o maremotriz  y dejar de depender de combustibles fósiles.

“Hace unos días anunciaron que México encontró un nuevo yacimiento de petróleo, capaz de producir hasta 10 mil millones de barriles de crudo, con el cual se puede mantener e incrementar la producción de petróleo en el mediano y largo plazo”.

“Pero el descubrimiento de este reservas solamente aplaza la estabilidad económica del país por unos años, pero no garantiza la sostenibilidad de las futuras generaciones, es necesario emigrar a otro tipo de tecnologías amigables que no produzcan tanto daño al medio ambiente, si no empezamos a aportar nuestro granito de arena como investigadores difícilmente se podrá lograr un cambio que realmente pueda desacelerar los daños ambientales ocasionados durante los últimos 100 años”, puntualizó.