miércoles, 17 de octubre de 2012

El Erasmus iberoamericano, cada vez más cerca


Mientras que la popular beca pierde fuelle en Europa, la posibilidad de crear un programa similar en Iberoamérica cobra fuerza. ¿Vamos hacia un nuevo espacio de educación superior?


En la década de los 90 empezó a fraguarse uno de los sueños de la Unión Europea: que los jóvenes pudieran estudiar la carrera en varios países miembros, aprendiendo diferentes idiomas y relacionándose con personas de distintas culturas. Esta pretensión, que sonaba a chino, se ha materializado en lo que hoy se conoce como Espacio Europeo de Educación Superior. 

El nuevo sistema educativo integrado en Europa, bautizado como el Plan Bolonia y siempre polémico en nuestro país, convence ahora a Latinoamérica. 

Mientras que en Europa los estudiantes están conmocionados por el anuncio de los recortes de la beca Erasmus, y en España se manifiestan en contra de la reducción de estas becas en casi un 60% el próximo año, desde Brasil se ha iniciado la creación de un espacio iberoamericano de educación superior con un programa de movilidad similar al Erasmus en el que nuestro país tiene mucho que decir. 

En su última visita a España el mes de septiembre, el ministro de Educación de Brasil, Aloizio Mercadante Oliva, defendió la creación este espacio de educación –en el que estarían integrados de Río Grande para abajo, España y Portugal– y destacó el interés por el modelo de becas europeo. 

Estas declaraciones han suscitado en algunos académicos una cierta inquietud: ¿es esto posible?, ¿por qué España tiene tanto que decir en todo esto? Según expertos en la materia, para crear este espacio de educación superior se necesitarían fundamentalmente dos cosas. El acuerdo entre todos los países miembros para la equiparación de títulos y el establecimiento de programas de movilidad de estudiantes y de profesores. 

"La gran ventaja de este nuevo espacio es que contamos con un único idioma frente a los 14 que tiene la Unión Europea", explica Gonzalo Gómez Dacal, director del Centro de Estudios de Brasil de la Universidad de Salamanca. 

Según Gómez Dacal, esta red favorecería la creación de un triángulo de potencias académicas entre Iberoamérica, Estados Unidos y Europa. "Les interesamos a todos. En Estados Unidos, por la gran tradición del español aunque uno de nuestros objetivos es tener también en común otros vínculos o valores". 

España, ¿por qué? 
"Desde Brasil, lo español vende así que interesa", argumenta Gonzalo Gómez Dacal, cuando se le pregunta por qué España figura como uno de los protagonistas de esta iniciativa. 

Pero no es la única respuesta que da Gómez Dacal. "España tiene un papel importante en el tema de los intercambios con Brasil por dos razones. La primera es que Brasil quiere liderar el entorno de habla hispana. La segunda es que España tiene tradición y vínculos con los países de Iberoamérica y desde hace unos años nuestra universidad ha dirigido sus objetivos estratégicos hacia la región brasileña porque nos interesa económica y académicamente", razona. 

Otra de los motivos por las que España es una de las piezas clave es el aumento del número de estudiantes brasileños que se han trasladado a nuestro país. 

A pesar del interesante proyecto iberoamericano, muchos centros de nuestro país fijan su mirada hacia otros continentes. "Brasil es el dorado para la universidad española y todos estarían interesados lo que sucede es que algunos tienen otros objetivos o prioridades", confiesa Gómez Dacal. 

En cambio, la Universidad de Salamanca lleva más de una década apostando por el país latino. Gracias a este paso, se ha convertido en el centro que más estudiantes brasileños recibe cada año –más de 500– para mejorar su español pero también afrontar títulos de grado, máster y doctorado. 

Esta estrecha relación de la Usal con Brasil se remonta al año 2000, con la creación del Centro de Estudios brasileños para intervenir, cooperar y promover los intercambios entre ambos. 

En los últimos tiempos este centro adscrito ha cobrado mucha fuerza y ha conseguido posicionar a la Usal como la anfitriona española del incipiente espacio iberoamericano. A finales del mes de julio se creó la Red Salamanca de universidades brasileñas. Con la fundación de este grupo –formado conjuntamente con once instituciones académicas de Brasil– se ha materializado de una manera más clara su vinculación. La finalidad no es otra que facilitar la movilidad de estudiantes, docentes e investigadores, impulsar la creación de dobles o múltiples titulaciones y favorecer la creación de equipos de investigadores. A este acuerdo se ha sumado también Banco Santander, dentro de su línea de apoyo a la Educación Superior. 

Otra de las hazañas de la Usal es que a principios de 2011 fue la primera española en adherirse al programa Prouni (Universidad para todos), desarrollado por el Ministerio de Educación brasileño que impulsa el acceso a la educación superior de estudiantes de Brasil con escasos recursos económicos. En la actualidad, se han beneficiado 29 estudiantes. 

Más de 100.000 becas en 4 años 
Aunque hablar de este espacio de educación superior todavía es prematuro, Brasil ya tiene en marcha distintas iniciativas que dejan la puerta abierta. 

En 2012, el programa de movilidad Ciencia Sin Fronteras, impulsado por el gobierno brasileño, ha llegado a nuestro país. Su objetivo es fortalecer la movilidad a nivel académico entre profesores, investigadores y estudiantes de centros de enseñanza de excelencia materia de Ciencia, Tecnología e Innovación. 

En total está previsto financiar hasta 101.000 bolsas en cuatro años y unas 8.000 podrían dedicarse a España. De las más de 9.000 solicitudes recibidas este año, han viajado finalmente 1.600 estudiantes a nuestro país. Las próximas fases del programa contemplan el intercambio de estudiantes en nivel de postgrado, el desplazamiento de profesorado universitario en ambos sentidos y la contratación de investigadores internacionales en centros tecnológicos punteros de Brasil. 

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