martes, 30 de octubre de 2012

Gandía Shore episodio 4: Reconciliaciones, celos y más peleas


El Domingo pasado dejamos a Ylenia y a Labrador con un pedo bastante importante tirándose los trastos a la cabeza; la relación de amor-odio del ex de Mujeres y Hombres y Viceversa y la rubia se está convirtiendo en el centro de atención de los primeros días en la casa. Veamos qué derroteros toma el tema en este cuarto capítulo de Gandía Shore.


El programa empieza como terminó el anterior; Ylenia ha pasado de la fase de la exaltación a la del llanto, mientras Labrador en la otra punta de la casa parece como que la cosa no va con él. Mientras, los compañeros no tienen mejor cosa que hacer que opinar y dar sabios consejos a una y a otro. Se ve que se mueren de ganas por que triunfe el amor. Mientras le vemos el culo a Core, y esta vez no precisamente mientras baila, en segundo plano Ylenia se traga su orgullo y se arrastra para pedir perdón a Labrador y luego meterse en la cama del muscculitos. Al final la discusión ha servido para que Labrador se salga con la suya antes de lo que Ylenia pensaba. Una imagen muy romántica, los dos tortolitos moviéndose bajo las sábanas mientras conversan con Esteban que está tranquilamente tumbado en la cama de al lado. Lo normal, vamos.



Después de la ración de macho nocturna, Ylenia debe de haberse quedado destrozada, ya que no ha sido capaz de levantarse de la cama para ir a trabajar. Claro que Arantxa tuvo menos suerte con los hombres y también se ha quedado dormida, así que Abraham y Clavelito se han cansado de esperar y se han ido sin ellas. Cuando las chicas se han dado cuenta, Arantxa ha salido corriendo, pero se ha perdido en la playa (se ve que no todo el mundo entiende que si ve el chiringuito 3 y después el 4, el siguiente obviamente no va a ser el 2). El retraso les ha costado una buena bronca del encargado, y cuando se entere Marcelo tiene toda la pinta de que va a ser peor. Al menos lo ha intentado, porque Ylenia se ha quedado en casa. Por “suerte” para ella, las heridas de la noche anterior le valdrán de excusa: La rubia se ha roto un dedo de la mano y tiene su parte médico.



Abraham y Core no quieren ser menos que Ylenia y Labrador y también están montando su propia historia romántica. Claro que Core tiene bastante donde elegir, y entre eso y que la chica ha confesado que más o menos le gustan todos, la cosa no está muy claro. Después de llamar a Víctor, el chico que conoció en el gimnasio, parece que a Abraham no le ha sentado nada bien y se ha quedado en casa junto con la parejita, que necesita tiempo para demostrarse su amor y Esteban, que no se si es que le ha molado lo de mirar y quiere repetir.

La cita de Core con Víctor ha sido todo un éxito (tampoco era muy difícil, ya iba a tiro hecho), y después de unos meneillos en el garito, ambos caminan hacia casa de la mano. Como los compañeros estaban dormidos, Core se ha tenido que esmerar en hacer el ruido suficiente como para que Abraham se despierte y baje a descubrirla divirtiéndose con Víctor. Técnicas de seducción contemporáneas de la morena, que no le quitaba ojo a Abraham para no perderse ni un detalle de su reacción. Por si no se ha enterado bien, Core persigue a Abraham hasta su habitación para comentar la jugada y repasarle su ligue.


Después de comentar la jugada con Abraham, Core se lleva a Víctor al cuarto de los ligues, pero se encuentran que ya está ocupado por Ylenia y Labrador. Pero bueno, no pasa nada, se ventila un poco, se cambian las sábanas y cambio de turno. A soltar feromonas en la cama mientras Abraham nos cuenta que después de esto ya no quiere nada con la morena.

Turno de ponerse serios: Marcelo llega a la casa a cantarle las cuarenta a los chicos, especialmente a Arantxa. Al casero no le valen las excusas pueriles de las chicas. La verdad es que el tal Marcelo se lo ha buscado, porque yo no entiendo a santo de qué le dice este hombre al del chiringuito que confiaba en estos chicos, si no hay más que verles para saber que no se les puede poner ni a pegarle con un palo a un charco.

Después de la bronca de Marcelo, hora de relajar tensiones, que la mañana ha sido muy dura, así que todos a echar la tarde a Terra Mítica. Aquí los chicos nos regalan unas estupendas imágenes promocionales que le vendrán sin duda de miedo a este parque temático que anda de capa caída. Lástima que todo se estropea cuando Labrador se pone a contarle las intimidades de alcoba de Ylenia a Esteban, algo que ha molestado mucho a la rubia. Resulta bastante curioso, teniendo en cuenta que en su momento no le importó mucho hacer “edredoning” mientras Esteban miraba desde la cama de al lado. Bueno, no pasa nada, no es nada que no se arregle con unos copazos y una reconciliación en el catre, aunque habrá que esperar, porque esta noche duerme cada uno en su cama.

Labrador debería grabarse estos programas para verlos cuando sea mayor y reirse con sus hijos. Escenas como la de la vuelta de la playa en la que le cuenta a Ylenia cómo toda la playa le miraba con la boca abierta cuando se ha  quitado la camiseta son dignas de recordar. Y todavía le sorprende que la otra venga a decirle más o menos que es un “fantasmilla” y hasta termina llorando. Si éste se enterase de por qué le mira la mayoría de la gente, no salía de la depresión ni en cinco años.

Core ha ido al gimnasio y se ha encontrado que Víctor se ha tenido que marchar a Madrid, pero le ha dejado una carta con una foto, las cuales exhibe en casa como un trofeo. No parece que a Abraham le importe demasiado; o mucho cambian las cosas o Core puede dar a éste por perdido, claro que unos copazos lo cambian todo en un momento. De hecho, después de tomar unas copas por la noche, Core ha montado un numerito bastante importante amenazando a la chica que estaba tonteando con Abraham, hasta llegar al punto de que ha impedido que el guaperas se la lleve a casa. Vamos, que ésta comer, come, pero no deja comer a los demás.

Termina el programa con Ylenia arrastrándose de nuevo tras Labrador y con él mandándola a la mierda de manera más o menos literal. Claro, es que te has reído de sus musculitos y eso es imperdonable. Ésto ha terminado por hundir el carácter ya de por sí no demasiado estable de Ylenia, que ha decidido que no aguanta más, ha hecho la maleta y ha decidido que se marcha de la casa.

¿Qué pasará el próximo programa? ¿Seguirá Ylenia firme en su decisión o se lo pensará mejor y se quedará para intentar una nueva reconciliación? El próximo Domingo lo sabremos, pero vamos, si habéis seguido un poco las noticias que hemos ido ofreciendo ya sabréis que la rubia no desaparece del programa.

¿Te has perdido el episodio 4 o quieres volver a verlo? Aquí lo tienes:


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