miércoles, 16 de mayo de 2012

Eliminan con microorganismos metales pesados


De acuerdo con la doctora Lourdes Berenice Celis García, titular de la investigación, el proceso consiste en tratar el agua que contiene los metales disueltos en un reactor biológico de lecho fluidificado inverso.


Con el propósito de recuperar metales pesados de efluentes provenientes de la industria metalmecánica (troquelado) o de galvanoplastia (cromado, niquelado, entre otros), especialistas del Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica (IPICyT) desarrollaron un proceso de remoción mediante microorganismos sulfatorreductores (metabolizan sulfato).

De acuerdo con la doctora Lourdes Berenice Celis García, titular de la investigación, el proceso consiste en tratar el agua que contiene los metales disueltos en un reactor biológico de lecho fluidificado inverso.

La especialista explicó que este reactor consiste en un contenedor cilíndrico de aproximadamente 2.4 litros de capacidad lleno de líquido (con sulfato) y los microorganismos están adheridos a partículas de plástico que flotan en él.

Posteriormente, los microorganismos llevan a cabo el metabolismo del sulfato para producir sulfuro; este último, al entrar en contacto con los metales pesados disueltos, produce su precipitación.

El precipitado, señaló la investigadora del IPICyT, consistirá en sulfuros metálicos que se recuperarán por la parte inferior del reactor y podrían emplearse para reciclar el metal. Para ello, será necesario separar el metal del sulfuro mediante un proceso químico.

Con respecto al agua ya tratada (que sale del reactor), Celis García indicó que ésta podría ser vertida en el drenaje sin riesgo de causar daño ecológico, debido a que los microorganismos consumieron tanto el sulfato como los contaminantes orgánicos, además de eliminar los metales pesados disueltos.

La especialista de este Centro Público de Investigación Conacyt especificó que para llevar a cabo este proyecto se enfocó en la remoción de hierro, zinc y cadmio, como modelos de metales susceptibles de precipitarse con sulfuro.

En el caso de las partículas de plástico, la doctora Celis expuso que fue necesario utilizar polímeros de baja densidad para que flotaran en el agua, por lo que optaron por moler pequeñas esféras de polietileno para obtener partículas de entre uno y tres milímetros que brindaran soporte a los microorganismos.

La investigadora del IPICyT apuntó que los microorganismos sulfatorreductores están presentes naturalmente en muchos ambientes como sedimentos de ríos y lagos o, incluso, aguas termales azufrosas; sin embargo, los empleados en el proyecto provienen de lodos metanogénicos de una planta de tratamiento anaerobio (los cuales contienen bacterias anaerobias que descomponen la materia orgánica y forman metano).

Por otro lado, la doctora Lourdes Berenice Celis García reconoció que por el momento su equipo de trabajo se ha enfocado en aspectos básicos de la generación de sulfuro por parte de las bacterias, lo que ha postergado el escalamiento del desarrollo.

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